Este fin de semana se realiza la pericia a los teléfonos celulares de ambos imputados, Mariela Altamirano y Michael González, madre y padrastro del nene.
En el marco de la investigación por el fallecimiento de Ángel López, el fiscal Cristian Olazábal planteó la posibilidad de que la progenitora, Mariela Altamirano, fuera la autora material de las agresiones que le causaron la muerte al menor de edad.
Durante una entrevista con Lorena Maciel en Radio con Vos, el integrante de la Fiscalía de Comodoro Rivadavia brindó detalles sobre las pruebas tecnológicas en curso. “El miércoles se inició la pericia de extracción de datos informáticos de los celulares de los acusados", afirmó.
Asimismo, Olazábal anticipó que el contenido de los dispositivos podría cambiar el rumbo de la causa: “El fin de semana vamos a analizar qué surgen de esas comunicaciones, yo creo que puede haber variaciones en el caso".
El fiscal reveló que la pesquisa ha sumado declaraciones clave que exponen un historial de agresividad de Altamirano hacia su otro hijo, aunque no existan registros previos similares sobre Ángel. Al respecto, el funcionario puntualizó: “Hemos recolectado testimonios que dan cuenta que con su otro hijo habría ejercido actos de violencia”.
Esta nueva evidencia podría alterar drásticamente la situación procesal de los detenidos. Hasta el momento, la fiscalía consideraba al padrastro como el agresor principal y a la madre como cómplice por omisión, pero ese esquema está bajo revisión. “No sería sorpresivo que haya un cambio de roles o que pueda ser de mayor intensidad el hecho que estamos investigando”, advirtió el fiscal.
Finalmente, Olazábal aclaró la complejidad del proceso probatorio: “Construimos este caso en base a indicios porque no tenemos prueba directa. Es todo inferencias que hacemos a partir de datos comprobados".
El informe preliminar de la autopsia fue determinante para la causa: Ángel presentaba más de 20 lesiones compatibles con una agresión física, confirmando que el fallecimiento fue consecuencia directa de ese ataque violento.
Tanto Mariela Altamirano como su pareja, Michael González, fueron detenidos el domingo 12 de abril. La Justicia los imputó dos días después y les dictaron prisión preventiva por el término de seis meses.
