El INTA está en permanente alerta por bruscas variaciones del clima

La reciente visita a Caleta Olivia del nuevo director del Centro Regional Patagonia Sur del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Eduardo Cittadini, fue propicia para conocer un panorama actualizado del funcionamiento de este organismo y los nuevos desafíos que afronta por el cambio climático que incide en la producción agrícologanadera, siendo una muestra clara las extremas condiciones invernales que recientemente se registraron en Patagonia.

Cittadini, oriundo de Gaiman (Chubut) es ingeniero agrónomo y licenciado en ciencias políticas y estuvo en Países Bajos realizando cursos de postgrado.

Desde hace casi treinta años se desempeña en el organismo nacional cumpliendo diferentes funciones, habiéndose dedicado en la última década a desarrollar un programa sobre desarrollos de cultivos regionales.

Ganó por concurso el cargo que ahora ocupa desde hace menos de un mes y su jurisdicción comprende a las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, donde hay 21 Agencias y 4 Estaciones Experimentales ubicadas en Trelew, Esquel, Río Galleos y Ushuaia.

En informal diálogo con El Patagónico, mientras visitaba el viernes la Feria de Frescos organizada por la Agencia Caleta Olivia, a cargo de Paula Luna, contó que el INTA ha logrado gestionar una ampliación de su presupuesto para el corriente año.

“Y si bien los recursos disponibles siguen siendo limitados, al menos nos permiten seguir funcionando relativamente bien para el desarrollo de proyectos y el funcionamiento del organismo” precisó Cittadini.

Por otra parte aseguró que en este organismo no hubo despidos con la llegada del nuevo gobierno nacional, aunque admitió que acusó repercusiones por problemas de ese tipo suscitados en otras instituciones con las cuales tiene vinculación.

CAMBIO CLIMÁTICO

Más adelante, respondiendo a otra consulta de este medio, señaló que el cambio climático es una realidad que no se puede desconocer ya que en el curso de los últimos años diferentes regiones del mundo vienen afrontando, indistintamente, una mayor frecuencia de extremas sequías, olas de calor, intensas lluvias, nevadas y heladas.

“El mayor impacto es la variabilidad del clima porque los eventos extraordinarios son cada vez más fuertes, lo cual implica un mayor riesgo para los sistemas de producción”, precisó.

En ese contexto puso de relieve que desde hace varios años el INTA viene trabajando en diferentes proyectos de emergencia y desastres agropecuarios.

Al respecto hizo saber que se dispone de un Instituto del Clima que tiene en sede en Castelar (Buenos Aires) que realiza estudios sobre el clima, su dinámica y los efectos sobre el sistema productivo, el cual se actualiza de manera permanente para dar respuesta al nuevo escenario ambiental.