El niño de dos años hallado muerto fue atacado por una jauría

Valentino Gael Incata Dávila fue encontrado sin vida en una plantación de berenjenas, a 150 metros de su casa, luego de estar desaparecido durante varias horas. La Justicia investiga a un vecino dueño de varios perros, entre ellos pitbulls. El caso fue caratulado como homicidio culposo.

La comunidad de Abasto, en el partido bonaerense de La Plata, permanece conmocionada tras la trágica muerte de Valentino Gael Incata Dávila, un niño de apenas dos años que fue hallado sin vida durante la madrugada del lunes, tras haber desaparecido el domingo por la tarde.

El pequeño había quedado al cuidado de su abuela y sus hermanos, de 14 y 12 años, cuando se lo vio por última vez. Su cuerpo fue encontrado horas más tarde en una zona de quintas, ubicada en las calles 431 y 182 de Colonia Urquiza, a unos 150 metros de la vivienda familiar, dentro de una plantación de berenjenas.

Según informaron fuentes judiciales, el cuerpo del niño estaba desnudo y presentaba múltiples heridas compatibles con mordeduras de perros. Las pericias preliminares indican que podría haber sido arrastrado unos 50 metros por una jauría. Efectivos de la Policía Científica tomaron muestras de ADN de varios animales del área para identificar a los responsables del ataque.

Un vecino quedó imputado en la causa por ser propietario de varios perros, incluyendo ejemplares de raza pitbull. La investigación está a cargo de la UFI N°16 de La Plata, encabezada por el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, y el Juzgado de Garantías N°6, a cargo del juez Agustín Crispo. La causa fue caratulada como “homicidio culposo”.

En declaraciones al canal Crónica HD, el fiscal Condomí Alcorta confirmó que “el deceso del menor fue producto de un ataque de animales, presuntamente de los perros que se encontraban en la casa más cercana al lugar donde fue hallado”. Y agregó: “Se constatan heridas múltiples en todo el cuerpo, ocasionadas por varios perros, no por uno solo”.

Si bien al momento de sus declaraciones aún no se contaba con el informe oficial de la autopsia, el fiscal aseguró que los datos preliminares respaldaban la hipótesis del ataque animal: “Tenía muchas lesiones y laceraciones, y a simple vista se podría percibir que fueron las que ocasionaron el deceso”.

Respecto a los antecedentes de los perros involucrados, Condomí Alcorta explicó que la zona es rural y está habitada por aparceros dedicados a la producción hortícola. “Los perros ya habían agredido y matado a otros animales, aunque nunca a un ser humano. Son de razas que son consideradas violentas, como los pitbulls”, señaló.

El imputado, dueño de los animales y del campo donde ocurrió la tragedia, no fue aún indagado formalmente. “Estaban muy acongojados todos, pero no pueden declarar por el momento porque yo no ordené que sean indagados. Si tienen algo que decir, lo harán en ese marco”, indicó el fiscal.

Sobre las versiones que sugieren que el cuerpo del niño podría haber sido movido, ya que el área había sido rastrillada sin éxito previamente, el fiscal fue prudente: “Quiero ser muy cauteloso. Lo que sí puedo decir es que está muy clara la secuencia fáctica y qué es lo que pasó. Prefiero preservar este tipo de información para no revictimizar a las personas afectadas”.

La investigación continúa en curso, en medio de la profunda tristeza que embarga a toda la comunidad local.