"El pescado no es de las plantas"
El referente de la Cámara de Empresas Pesqueras del Golfo San Jorge se refirió al conflicto que se vive en el puerto, donde las fileteras no pueden trabajar porque se impide el acceso de los camiones que traen la materia para procesar.

“El pescado no es de las plantas, es de los barcos que contratan. La cámara pretendía alcanzar un acuerdo y cada empresa firmó aumentos bajo imposición. Los delegados fueron a las plantas a imponer la situación y nosotros no vamos a negociar bajo extorsión o medida de acción directa, por lo que pedimos que levantaran la medida”.

De este modo, Gustavo Cañadas, referente de la Cámara de Empresas Pesqueras del Golfo San Jorge, se refirió al conflicto laboral que se vive en el puerto, donde un grupo de empleados de las plantas procesadoras impide el acceso de los camiones que traen la materia prima para procesar.

“El lunes hubo audiencia, luego de que el sábado propusiéramos acuerdo a delegados. No hubo acuerdo. Ni la cámara empresaria, ni las empresas, mandaron a hacer medida. Ayer la entidad no aceptó en la audiencia pero no se la comunicó a los trabajadores. El acuerdo que se firmó en Rawson y Madryn es distinto porque acá hay otra realidad y situación”, añadió Cañadas en referencia a un enfrentamiento que se produjo entre los fileteros y los estibadores que si no descargan, no cobran, ya que carecen de estabilidad laboral.

“No incitamos a la violencia. Acá no hay culpas de nadie; es que el sector está en crisis. Es distinta nuestra situación porque las plantas hacen trabajo para terceros, por lo que el pescado no es de ellos. Los millones de dólares que dicen que se exportan no son de las empresas. Esto no es una guerra y nadie manda a nadie. Hay que establecer canales de diálogo”, dijo el vocero de las empresas del golfo.

“No podemos llegar a un establecimiento y que no dejen entrar a la gente, que la amenacen. Somos empresas procesadores sin barcos propios, salvo dos que operan con la flota amarilla en Rawson. Tenemos que evitar los conflictos, pero ver las posibilidades. Se ofreció lo que se puede pagar, si no tendremos un conflicto en 30, 40 días”, apuntó en LaCienPuntoUno.

“Nosotros tenemos un personal estable todo el año con merluza que no es rentable y un Premium de langostino, en medio de la pandemia. Hay que establecer lo que se hace bien. Un conflicto salarial no puede tapar lo que se hace bien. Todos quieren ganar más pero la actividad no da. Proponemos un acuerdo provisorio hasta que la CAPIP (Cámara Argentina Productora de Industrias Pesqueras) suscriba. La actividad está en baja. Todos repudiamos los episodios, pero la gente quiere trabajar y los camiones no pueden entrar. No hay que echar culpas. La responsabilidad es de una pandemia internacional que cambio la forma de trabajar y de relacionarse. El empresario no es un ogro. Las soluciones deben ser en base a las realidades. Acá el trabajo es de manufactura”, concluyó Cañadas.