El sommelier negó haber violado y asesinado a su madre
"Es una incógnita todo esto", dijo en referencia a quién pudo haber abusado y asesinado a su madre, para luego desvincularse del crimen al afirmar: "Estamos convencidos de mi inocencia, y yo más que nadie porque sé lo que hice".
El sommelier Luciano Sosto, quien comenzó a ser juzgado por la violación y el asesinato de su madre, se declaró ayer inocente, dijo que no entiende cómo terminó preso por el parricidio, se defendió diciendo que tenía una excelente relación con su madre y aseguró que la acusación "es un absurdo".
Sosto miró a los jueces Alfredo Alejando Sañudo, Ricardo Angel Basílico y Fernando Larraín y les dijo: "Es absurda esta acusación".
"Es una incógnita todo esto", dijo en referencia a quién pudo haber abusado y asesinado a su madre, para luego desvincularse del crimen al afirmar: "Estamos convencidos de mi inocencia, y yo más que nadie porque sé lo que hice".
Al describir cómo se llevaba con su madre, dijo que ella era su "compañera de la vida" y que "había una relación muy intensa de madre a hijo, muy afectiva", que para él ella "no era una carga" y que él "la adoraba".
"Sabía de mi orientación sexual y la aprobaba. Era incondicional el amor que nos teníamos", agregó.
Sosto inició su declaración con el interrogatorio personal, en el que contó que era licenciado en marketing, que había tenido dos restaurantes –"Lucky Luciano" en Palermo y "Las Loras" en San Telmo-, que luego se dedicó a su actividad de sommelier y fundó el Centro Argentino de Bebidas Espirituosas, hasta que comenzó a tener una vida "mas ociosa" y adicción con las drogas.
"Consumía diariamente marihuana y cocaína", contó y explicó que compraba de "tres a cuatro gramos de cocaína por semana", que su casa "era una especie de aguantadero" donde iban amigos a consumir e incluso reconoció que cuando fue a declarar la noche en que apareció muerta su madre, consumió esa droga "en el baño de la seccional" 23 .
A preguntas de la fiscal Diana Goral, Sosto negó ayer tener alguna deuda con su "dealer", una travesti a la que tenía agendado en su celular como "Daniela Pala" -esa es una de las hipótesis de un móvil económico para el crimen-, y explicó que le hacía una compra semanal de 450 pesos.
Pero al preguntarle por un mensaje de texto del 25 de diciembre en el que Sosto le dice a la dealer "tengo todo para saldar mis deudas, vení porfa", el sommelier tuvo que reconocer que a lo mejor le había quedado debiendo pero sólo los 450 pesos del día anterior.
"En mi caja de seguridad encontraron plata mía. Yo no necesitaba plata", aseguró y explicó que en esa época le quedaba dinero de unas acciones que había vendido.
VERSIONES SIMILARES
Sosto volvió a dar una versión similar a las que brindó en la instrucción para explicar cómo fue que, según él, encontró a su madre tirada en el piso de la cocina el 26 de diciembre alrededor de las 15.
Explicó que la última vez que estuvo con su madre fue en la Nochebuena de 2013 en el departamento de ella, el 4to. "B" del edificio de la calle Seguí 4.444, que a la madrugada salió con amigos, que el día 25 estuvo en su casa sin dormir con "Iñaqui", un joven con el que consumía cocaína y tenía relaciones sexuales, y que a la noche estuvo chateando y mirando pornografía.
El 26 se despertó a la mañana por el llamado de una amiga, llamó a lo de su madre, no le contestó, se volvió a acostar y aproximadamente a las 14:30 se despertó por un corte de luz que hubo en el edificio.
Sosto contó que cuando bajó por las escaleras de su departamento del 5to. "B" con un bolso con envases para ir a hacer compras, pasó por la puerta de la casa de su madre, escuchó "un quejido" y decidió ir a ver si necesitaba algo.
Así abrió la puerta de servicio de la casa de su madre y la encontró tirada en el piso de la cocina boca abajo, explicó que la dio vuelta, trató de reanimarla y que llamó a emergencias del Hospital Alemán.
"La persona que más amaba en mi vida la encontré muerta en el piso. Me desesperé. Yo reaccioné como pude. Si hubiese estado sobrio, hubiese llevado la situación de otras manera", dijo.
"Los asocié a una caída. En ningún momento pensé que alguien había hecho algo malo o la habían matado", dijo el sommelier, quien recalcó que tampoco ninguno de los policías o "profesionales" que habían pasado por el departamento advirtieron nada raro.
