Caleta Olivia (agencia)
El estremecedor ruido sorprendió y alarmó a vecinos que residen en los departamentos de varios edificios de monoblocks de tres pisos que conforman ese populoso sector ubicado en la zona sur del sector urbano de Caleta Olivia.
Solo algunos habían alcanzado a divisar desde sus ventanas de plantas altas cuando comenzó a levantarse la estructura del supermercado “Eterno”. Eran enormes planchones de chapas y madera que se iban deformando por las ráfagas que a esa hora oscilaban en los 90 kilómetros por hora.
El local comercial estaba abierto pero había pocos clientes y una de las empleadas contó que desde el salón de ventas se escucharon fuertes ruidos como si varias personas estuvieran caminando sobre techo.
Cuando salieron a la playa de estacionamiento se dieron cuenta de que se trataba del desprendimiento del techo, incluidas láminas de material aislante, pero el cielorraso soportó la embestida eólica.
SUSTO
Gran parte de los planchones cayeron en la playa del supermercado, pero otros dos volaron y cruzaron una calle que está en nivel inferior, hacia el complejo de departamentos.
Uno de ellos golpeó contra una columna de energía, la cual evitó que cayera sobre un auto frente al edificio identificado con la Escalera 32 y luego se desplazó hacia otro, un VW Gol Country, al que lo cubrió parciamente, rompiéndoles vidrios laterales y hundiéndole parte de su carrocería.
Afortunadamente, un grupo de niños que había estado jugando en ese lugar a la pelota se habían ido unos minutos antes.
El otro planchón, aún más grande, pasó por encima de dos edificios que tienen más de 25 metros de altura y se depositó pesadamente en un parque interior, donde hay juegos para chicos, providencialmente sin que nadie estuviera en ese lugar.
¿CONSTRUCCION BARATA?
Policías y bomberos primero y luego personal de la Dirección de Protección Civil, se hicieron presentes para afirmar en el suelo a las estructuras desplazadas decenas de metros, colocándoles encima lo que encontraron en el lugar: un contenedor de basura y un tronco de árbol.
En tanto varios vecinos dijeron a El Patagónico que si bien el temporal fue intenso, no se trató de un fenómeno climático extraño para para esa zona, por lo cual descargaron responsabilidad sobre quienes construyeron el supermercado.
En ese sentido dijeron que era evidente que la estructura de techo tenía clavos de poca dimensión y no era necesario ser un entendido en sistemas de construcción para darse cuenta que más tarde o más temprano iba a colapsar en un temporal de viento.
