Comodoro es una ciudad que se nutre de diversas costumbres y tradiciones traídas desde distintos puntos de Argentina y del resto del continente. El pasado 6 de enero, mientras se reavivaba en distintos puntos de la ciudad el ritual de los Reyes Magos, en Ciudadela, Mabel Vega junto a su familia, decidió darle vida al pesebre navideño.
La tradición, contó Mabel a El Patagónico, es habitual en La Rioja, y en Comodoro "es el cuarto año que la repetimos". Además del momento de comunión entre la familia que es creyente, se busca también llegar con golosinas a los niños. "Es una manera de acercarnos a Dios quien es nuestro sostén, la idea fue mía pero me acompaña toda mi familia, hermanos sobrinos amigos y vecinos del lugar".
Ahora Mabel espera, que el pesebre viviente -que se llevó a cabo en un terreno abierto a pocos metros del campo de jineteada- sea imitado en otros puntos de la ciudad en los próximos años.
