Los contagios se dispararon la semana antepasada, en principio por el contagio cuatro operarios de la empresa de telefonía Movistar que arribaron de Buenos Aires y luego por un camionero local que había retornado de Ushuaia y participó de una fiesta familiar.
El virus se esparció rápidamente por la capital provincial ingresando a sitios privados y públicos, a tal punto que se infectaron varios funcionarios del Gobierno de Santa Cruz, entre ellos el ministro de Economía Ignacio Perincioli, procediéndose además a realizar un masivo operativo de desinfección de reparticiones públicas.
La situación de incremento de los casos es por demás preocupante, a tal punto que el ministro Nadalich dijo a través de un mensaje audiovisual que “cada uno los positivos está contagiando a más de 10 personas”.
“Esto implica que no se trata de un problema de lo que pasa en los negocios, de los que pasa en el taxi o en la calle. Es un problema de las conductas que estamos teniendo en el interior de nuestras casas, cuando nos juntamos con familias, con amigos, y en el ámbito laboral”, resaltó.
A la cez, indicó que ante la dimensión que está acusando en la capital provincial la propagación del virus, se está analizando la posibilidad de restringir la circulación y los horarios para evitar que continúen los contagios. En consecuencia, advirtió: “estamos a un paso de cerrar todo lo que habíamos habilitado”.
