Si bien las normas de seguridad adoptadas por los municipios son en su mayoría similares, en algunos pueblos y ciudades resaltan leves pero llamativas diferencias que en otros tiempos hubieran sido calificadas como exageradas, injustificadas y hasta de avasallar los derechos elementales de poder desplazarse libremente.
Uno de esos ejemplos comenzó a evidenciarse en Caleta Olivia, porque a las disposiciones que establecían el ingreso espaciado de clientes a supermercados (al igual que en otros comercios) , a partir del viernes y por Resolución Municipal, se reglamentaron días alternados de acuerdo último número de sus DNI.
Hoy solo pueden hacerlo las personas que tengan números pares (incluyendo el cero) y debido a que mañana la totalidad de los comercios están obligados a cerrar persianas y puertas, ellas tienen el extraño privilegio de ser doblemente favorecidas para comprar en los súper a pesar que ese mérito no signifique que vayan tener descuentos en las cajas registradoras.
Romina Aranguren, una joven que aguardaba en el acceso a uno de esos comercios ubicados en la zona céntrica (Dar), mostraba sonriente este mediodía a El Patagónico su DNI “par”, casi al mismo tiempo que le relataba ese “beneficio” a sus familiares de Mar del Plata a través de una video llamada.
Pero no todos los clientes “favorecidos” están contentos con la disposición ya que en las sucursales de las principales cadenas supermercadistas (La Anónima y Carrefour) se están registrando prolongadas filas para ingresar.
Es que, viveza criolla, las familias se las ingenian para que hoy vaya a comprar alguno de sus integrantes que tenga DNI par, con lo cual se parece desvirtuarse el objetivo del municipio para evitar aglomeraciones, aunque uno de sus voceros comentó a este diario que al menos ya no se permite que un cliente ingrese acompañado por otro.
