Un reciente documento interno reveló que la aerolínea low cost Flybondi suspendió 71 vuelos entre el 24 y el 31 de diciembre, afectando a más de 13.000 pasajeros en todo el país, incluyendo a Bariloche, uno de los destinos turísticos más populares de Argentina.
Las cancelaciones, que tuvieron lugar en plena temporada alta, generaron caos y frustración entre los viajeros, quienes se vieron obligados a modificar sus planes de Navidad y Año Nuevo.
La estrategia interna de la aerolínea, conocida como "modo CHRISTMAS", buscó minimizar el impacto mediático de las cancelaciones. Según fuentes del sector, Flybondi intentó reducir la visibilidad del problema, evitando largas filas de pasajeros y manteniendo el caos dentro de los aeropuertos bajo control. Sin embargo, esto no pudo evitar la indignación de los afectados, que compartieron fotos y videos en redes sociales denunciando la falta de respuesta y soluciones por parte de la aerolínea, según lo que publicó el sitio LU17.com.
El Gobierno nacional ya había intimado a Flybondi en el pasado por su deficiente gestión de vuelos, y las recientes cancelaciones han reavivado las críticas. A pesar de las advertencias, la aerolínea continuó con su sistema de cancelaciones, lo que ha generado un fuerte rechazo entre los usuarios y defensores de los derechos del consumidor, quienes calificaron la medida como "abusiva y desleal".
Las políticas de compensación de la aerolínea también fueron fuertemente cuestionadas. Varios pasajeros indicaron que las alternativas ofrecidas no cubrían sus necesidades, mientras que otros aseguraron que no hubo atención al cliente adecuado durante el proceso.
La Secretaría de Transporte ha expresado su preocupación ante la reiteración de los incidentes y advirtió a Flybondi que evalúa imponer medidas más estrictas para garantizar los derechos de los pasajeros. En tanto, organismos de defensa del consumidor instaron a la aerolínea a mejorar la transparencia de sus operaciones y a cumplir con sus obligaciones contractuales.
Por su parte, Flybondi atribuyó las cancelaciones a "motivos operativos", aunque expertos del sector apuntan a una falta de planificación y una deficiencia en la estructura de la empresa, especialmente durante la alta demanda de la temporada de vacaciones.
