Impuestos: la mirada social por sobre la recaudación
Alrededor de las 9 de ayer, se inició la audiencia pública temática vinculada a la Ordenanza Tributaria Anual, que prevé todos los incrementos en tasas e impuestos municipales para 2017. Rosana Uriarte, referente de la UCR, fue la única registrada para opinar. Pidió enfatizar la mirada social por sobre las políticas meramente recaudatorias.
Cumplido el trámite de compulsa, la Ordenanza Tributaria ya está en condiciones de ser aprobada en segunda lectura. Ayer fue el secretario de Recaudación, Israel Coen, quien tuvo a cargo la fundamentación de las variaciones en la ordenanza que enmarca la gestión de recursos propios de la comuna -el mayor ingreso en el presupuesto municipal-, con lo que en primera instancia detalló las modificaciones más relevantes efectuadas en relación con el actual ejercicio.
En materia de Ingresos Brutos explicó, por ejemplo, que se modificó el valor del módulo, pasando de $ 3 a $4, un incremento que solo impacta en quienes tributan los mínimos, dado que para el resto de los contribuyentes se mantiene la alícuota del 2%, así como la bonificación del 25% para quienes sostengan sus pagos al día.
Agregó en este rubro que se incluyó en la modalidad la compra-venta de vehículos usados, adecuándose a la normativa nacional que implica gravar la actividad como “comisionistas” y no como venta.

EL VALOR DE LA TIERRA

En lo que a Rentas refiere, las modificaciones sobre el impuesto inmobiliario y el adicional por terrenos baldíos, se efectuó un relevamiento general sobre las valuaciones de la tierra en relación a los valores de mercado, que luego se va retrayendo para llegar a la valuación fiscal y será en función de esa cifra que se establecerá el monto a considerar como valor de base para tributar.
"El 93% de las partidas inmobiliarias pagaba el valor mínimo del impuesto, lo que generaba inequidad ya que un vecino con una casa humilde terminaba abonando lo mismo que una vivienda de mayor valuación y más metros cubiertos. Por lo tanto se modificó la alícuota para que abonen más los que mayor capacidad contributiva tienen. Esto se dará de modo escalonado y en esta primera instancia pasamos a obtener que el 70% pague el mínimo”, planteó, recordando que sigue vigente el régimen de exenciones para jubilados y pensionados, elevando en un 32% el monto tope a considerar para otorgar los porcentajes del beneficio.
En el impuesto automotor, en tanto, y dado que se evalúa en función de los registros nacionales de la propiedad, ajustando según la tabla vigente, solo se introdujo un cambio en lo que refiere a pick ups, para las que se usaba una tabla que relacionaba pesos y medidas y no el valor del utilitario.
Por último, refirió que la Tasa de Higiene Urbana se incrementó en proporción con mayores costos del servicio, asociados fundamentalmente a la pauta salarial de Camioneros, mientras que para la licencia única nacional de conducir se trabajó para acercar los montos a los que percibe Rada Tilly.
El Sistema de estacionamiento medido, en tanto, pasará de costar $10 a $15 (la tarjeta) en la zona 1, y de $6 a $10 en zona 2 (loma).

ORFANDAD DE POLITICAS SOCIALES

Rosana Uriarte fue, como se dijo, la única inscripta para opinar. La misma puso el acento en la necesidad de dar un enfoque social a cuestiones tan tecnicistas como las políticas de recaudación, tanto en cómo se redistribuyen los ingresos como en qué cosas se priorizan para que redunde en calidad de vida de los contribuyentes, y se inviertan los montos en cuestiones que la ciudad necesita. Además, enfatizó estos dos últimos aspectos como un estímulo al pago de impuestos.
Planteó que la calidad de vida en la ciudad “está bastante maltratada” y preguntó si la política es meramente recaudatoria o atiende prioridades y necesidades. Asimismo, agregó preocupación por la Ecotasa, dado que el objetivo noble de destinarlo por ejemplo al reciclaje de residuos no tiene correlato en la realidad.
"La ciudad está cada vez más sucia” subrayó Uriarte, cuestionando además el hecho de que no se contraten empresas que presten servicios de calidad, poniendo como ejemplo las obras de asfalto “que solo duran 2 o 3 años y en donde hay que volver a invertir".
Por último, reclamó que la ciudad está “cada vez más huérfana” en políticas de infancia, salud y cuestiones sociales.