Marcelo Currallán, vecinalista del barrio Abel Amaya, en diálogo con El Patagónico explicó que esta mañana se presentaron como habitualmente lo hacen en la sede vecinal y se encontraron con destrozos y equipos informáticos dañados.
Según expresó el dirigente barrial cerca de las 8 de este viernes “nos avisaron que estaban las ventanas abiertas de la vecinal. La puerta no la pudieron abrir porque estaba con el candado, y lo que no se pudieron llevarse lo rompieron”.
Currallán se mostró indignado por los daños que dejaron en las instalaciones, entre ellos una computadora, una impresora y fotocopiadora.
“Esto lo paga la gente que lo necesita, acá todos los días hay 100 chicos de las Colonias, están los nenes del equipo de fútbol, la batucada, y esto molesta y te da mucha impotencia” sostuvo.
En el lugar trabajó personal policial de la Seccional Quinta y Criminalística quienes realizaron las pesquisas correspondientes por el hecho.
Las actividades a pesar de lo que sucedió no se suspendieron “no vamos a bajar los brazos, vamos a seguir trabajando normalmente” manifestó Currallán.
