Intentó resguardarse de una patota en un centro pediátrico pero no se salvó de la golpiza
Una patota de al menos cinco jóvenes corrió y golpeó a un hombre en la calle Italia, entre Dorrego y Rawson. Fue ayer después del mediodía. La víctima intentó resguardarse en el Centro Pediátrico del Sur, pero a los violentos sin importarles la presencia de niños y padres en el lugar, ingresaron y lo patearon en el suelo. El agredido dijo que no iba a radicar denuncia.
A las 14:30 de ayer un joven fue brutalmente golpeado por una "patota" en Italia, entre Dorrego y Rawson. La víctima fue abordada por un grupo de hombres que le recriminaba una agresión contra otra persona.
La patota lo corrió por la vereda y pese a que el hombre intentó resguardarse en un centro pediátrico infantil, lo siguieron, lo arrojaron al suelo y lo golpearon con patadas.
Nada les importó al grupo de hombres que solo tenían como objetivo golpear a mansalva al joven en un presunto "ajuste de cuentas".
Una vez que lo golpearon y lo insultaron, se marcharon. La situación de extrema violencia fue observada con miedo por padres y niños que aguardaban ser atendidos.
La víctima solicitó colaboración a los trabajadores del lugar para realizar una llamada y que le prestaran el baño para lavarse el rostro ya que había sufrido lesiones importantes en la nariz y la boca.
Los empleados del lugar lamentaron la situación y le comentaron a personal policial de la Seccional Primera lo que había ocurrido.
Al momento de arribar al lugar, tras el alerta de un llamado telefónico, la policía no encontró a la víctima ni a los victimarios.
Según una mujer que había visto la agresión, la víctima se lavó la cara y se fue camino abajo por Italia, ya había adelantado a los testigos en el lugar que no haría la denuncia.
El patrullero de la Seccional Primera buscó a la víctima por calle Maipú pero no lo encontró.
La patota lo corrió por la vereda y pese a que el hombre intentó resguardarse en un centro pediátrico infantil, lo siguieron, lo arrojaron al suelo y lo golpearon con patadas.
Nada les importó al grupo de hombres que solo tenían como objetivo golpear a mansalva al joven en un presunto "ajuste de cuentas".
Una vez que lo golpearon y lo insultaron, se marcharon. La situación de extrema violencia fue observada con miedo por padres y niños que aguardaban ser atendidos.
La víctima solicitó colaboración a los trabajadores del lugar para realizar una llamada y que le prestaran el baño para lavarse el rostro ya que había sufrido lesiones importantes en la nariz y la boca.
Los empleados del lugar lamentaron la situación y le comentaron a personal policial de la Seccional Primera lo que había ocurrido.
Al momento de arribar al lugar, tras el alerta de un llamado telefónico, la policía no encontró a la víctima ni a los victimarios.
Según una mujer que había visto la agresión, la víctima se lavó la cara y se fue camino abajo por Italia, ya había adelantado a los testigos en el lugar que no haría la denuncia.
El patrullero de la Seccional Primera buscó a la víctima por calle Maipú pero no lo encontró.
