La detuvieron por agredir a su esposo pero la Justicia no le formalizó causa
Una mujer fue aprehendida por la policía ayer durante la madrugada, acusada de golpear a su marido y de ocasionar daños en la casa que comparten. En la audiencia celebrada por la mañana la Fiscalía expuso que no iba a formalizar el caso y la juez Daniela Arcuri decretó ilegal la detención.
La audiencia de control de detención por presuntas amenazas y daño contra una mujer se desarrolló en la Oficina Judicial en referencia a un conflicto intrafamiliar. Según el informe de la policía de la Seccional Cuarta que intervino en el caso, la mujer se encontraba exaltada por un conflicto de pareja cuando concurrieron al domicilio en la primera oportunidad. Allí, se acordó con la víctima que se quedaría en la casa.
A las 5:30 se volvió a convocar a los efectivos a la misma vivienda, dado que la mujer habría golpeado a su marido y además causó daños en la casa. La policía detuvo a la agresora en cuasi flagrancia.
Al respecto, el fiscal general Julio Puentes relató que no iba a formalizar la apertura de investigación en contra de la detenida debido a que no había elementos suficientes. No obstante, requirió que se declare legal la detención debido a que fue mediante un llamado de la pareja de la atacante.
Puentes no sostuvo la acusación en contra de la detenida debido a que el conflicto se produce en el ámbito intrafamiliar, y solicitó la intervención del Juzgado de Familia.
La detenida accedió a declarar y manifestó: "nunca rompí ningún vidrio, ni amenacé de muerte a nadie. Me sacan descalza, en camisón, me esposan y detienen".
El defensor público Ariel Quiroga consideró aceptable la decisión del fiscal de no hacer lugar a la apertura de investigación, pero "no se entiende por qué sostiene la legalidad de la detención". Aseguró que no había delito de amenazas ya que no es un delito de acción pública que amerite detener a una persona.
"El procedimiento policial ha sido irregular", afirmó el defensor. Por todo ello solicitó la libertad de su pupila y consideró también que el fuero idóneo para la solución del conflicto es el Juzgado de familia.
Tras escuchar a las partes, la magistrada resolvió declarar ilegal la detención ya que "no estamos ante un hecho en flagrancia o cuasi flagrancia y no queda claro la conducta de la detenida para que habilite la detención de la policía". Decretó su inmediata libertad y asimismo "corresponde la urgente intervención del Juzgado de Familia para solucionar este conflicto", sostuvo.
