Las protestas de vecinos se registraron en las inmediaciones de Casa Rosada y en los barrios porteños Montserrat, La Boca, San Cristóbal, Flores, Caballito, Almagro, Villa Crespo, Parque Chacabuco y Palermo, entre otros.
En medio de la tensión por la marcha de jubilados que fue reprimida por el Gobierno de Javier Milei y las sesiones legislativas que terminaron cayéndose por falta de quórum, se registraron cacerolazos en diversos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y también en sectores de la provincia. Donde más se notó la protesta de los vecinos contra el Gobierno fue en los barrios porteños de Montserrat, La Boca, San Cristóbal, Flores, Caballito, Almagro, Villa Crespo, Parque Chacabuco y Palermo, entre otros. Finalmente, a medianoche las cacerolas llegaron a Plaza de Mayo.
Hacia las 20:30 del miércoles 12, sólo media hora más tarde de terminada la movilización frente al Congreso nacional, Corrientes y Scalabrini Ortiz ya estaba cortada e impedía el paso a los vehículos por parte de vecinos que se plantaron a protestar, cacerolas en mano. Lo mismo sucedió en las inmediaciones del Congreso, ya habiendo terminado la movilización.
Pasada la medianoche, más manifestantes se acercaron hasta las inmediaciones de Casa Rosada, con cantos que recordaron momentos de la historia reciente argentina como "¡Qué se vayan todos, que no quede ni uno solo!" y con carteles por la recuperación del fotógrafo Pablo Grillo, que se encuentra en grave estado tras recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno policial durante la represión.
Mientras caía la tarde y se conocían las imágenes de la brutal represión ocurrida en la zona del Congreso de la Nación, en redes sociales fueron subidos distintos videos del cacerolazo de los vecinos de puntos del AMBA, como en las localidades bonaerense de Vicente López y Avellaneda, que también acompañaron la protesta porteña con cacerolas y bocinazos.
Las protestas en balcones y calles fueron en respuesta a los hechos de violencia producidos en las inmediaciones del palacio legislativo, donde los manifestantes expresaron su rechazo al accionar de la Policía Federal, Gendarmería y la Policía de la Ciudad, que reprimieron con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma para dispersar la protesta. Especialmente impactante fueron el golpe de un policía a una jubilada y el proyectil que recibió el fotógrafo.
El mayor punto de presión para el Gobierno fue que asistieran hinchas de fútbol para apoyar el reclamo, junto con organizaciones sociales. La jornada dejó un saldo de varios detenidos y heridos, incluyendo al fotógrafo Pablo Grillo, quien sufrió una grave lesión en la cabeza, producto del impacto de un cartucho de gas lacrimógeno contra su cráneo.
El cacerolazo había sido convocado en redes sociales por distintos sectores políticos y sociales opositores, entre ellos la exdiputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, luego de la difusión de imágenes de los incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad, además de conocerse de las graves heridas del fotógrafo Grillo.
