La policía desactivó fiestas clandestinas en Caleta Olivia
Los últimos fines de semana aumentaron las reuniones sociales en domicilios particulares de Caleta Olivia.

El cierre de confiterías bailables y la relajación de las medidas preventivas a la expansión del COVID 19, motivaron que en curso de los últimos fines de semana se hayan incrementado las reuniones sociales en domicilios particulares de Caleta Olivia donde se reúnen decenas de personas -en su mayoría jóvenes-, para ingerir alcohol, escuchar música en alto volumen y bailar.

Estos encuentros están estrictamente prohibidos por las normas del distanciamiento social obligatorio y dos de ellos fueron abortados en la madrugada del domingo con la intervención de la policía en barrios periféricos, luego de denuncias telefónicas que se recibieron por parte de otros vecinos.

El primero de los operativos tuvo lugar alrededor de las 2:20 en la calle San Luis al 2.700 del barrio Rotary 23 donde se habían reunido alrededor de medio centenar de jóvenes, entre hombres y mujeres.

La dueña de la casa, de unos 20 años, fue notificada que sus amistades debía retirarse de inmediato, directiva que fue acatada pero varios parroquianos se fueron profiriendo fuertes insultos a los uniformados sin que produjeran mayores incidentes.

Tras ello, se labró un acta por violación al DNU. 297/2020 (referido al COVID19), y lo establecido en los Artículos 205 y 239 del Código Penal.

La restante fiesta fue desactivada poco después en una casa situada en la Calle Francisco al 300 del barrio Bicentenario, donde había unas cuarenta personas escuchando música a alto volumen y además se divisaban juegos de luces de colores

El propietario resultó ser un hombre de 34 años y al igual que en primer caso, se le solicitó que retirar a la totalidad de las personas que se encontraban en el interior, algo que se cumplió de manera pacífica y se labró el acta correspondientes que luego sería girada al Juzgado de Instrucción de turno.