Las mujeres se manifestaron por sus derechos en Plaza de Mayo
En el Día Internacional de la Mujer se llevó a cabo una medida inédita en la historia del feminismo. Se trató de un paro en lugares de trabajo y de tareas domésticas y cuidados familiares, que apuntaron a concientizar sobre
la desigualdad de derechos.
Miles de manifestantes marcharon hacia la Plaza de Mayo como culminación del Paro Internacional de Mujeres, iniciativa a la que adhirieron unos 40 países en reclamo de igualdad de salario, en contra de la violencia patriarcal y por la ampliación de derechos de género.
En un escenario montado en la Plaza se realizaron discursos a favor del Ni Una Menos, con la presencia de Nora Cortiñas, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) y la dirigente del PTS Myriam Bregman, entre otras personalidades.
En el Día Internacional de la Mujer, más de 40 países llevaron a cabo una medida inédita en la historia del feminismo. Se trata de un paro en lugares de trabajo y de tareas domésticas y cuidados familiares, que apuntan a concientizar sobre la desigualdad de derechos.
Según las estadísticas difundidas por el Observatorio Marisel Zambrano, de La Casa del Encuentro, en 2016, una mujer cada 30 horas fue asesinada por su género. El relevamiento da cuenta de que durante el año pasado, hubo 290 femicidios y 401 hijos perdieron a sus madres.
Desde temprano, miles de mujeres en camino a sus trabajos alteraron el paisaje cotidiano porteño, pues muchas de ellas circulaban por las calles o en colectivos y trenes vestidas de negro y violeta, identificación que comenzó a generar un clima particular que estalló con un ruidazo al mediodía.
Poco después de esa hora, en las puertas de los grandes edificios públicos empezaron a reunirse grupos de mujeres, para dar inicio a un cese de actividades en el marco de las reivindicaciones de género para marchar en el Día Internacional de la Mujer.
En tanto, un reconocimiento a las médicas, enfermeras y demás trabajadoras del Hospital Garrahan tuvo lugar en un salón del edificio de Parque Patricios, mientras que en escuelas públicas la mención del Día de la Mujer fue parte central de los actos de inicio de clases.
"Adherimos al paro de mujeres y vamos a marchar porque creemos que hay muchas cosas de nuestra sociedad que hay que cambiar", dijo la directora de una escuela primaria del barrio porteño de Agronomía.
El acto que convocó a todas las mujeres a cesar sus tareas detrás de la consigna #Niunamenos generó organización y solidaridad porque en algunos gremios como el del subte, los varones reemplazaron a las mujeres para que pudieran asistir al ruidazo en los casos en que no podían abandonar los puestos de trabajo, como las guardias.
Por el casco histórico, unas 60 mujeres de una empresa de electrodomésticos se manifestaron desde temprano mientras otras 20 de la Asociación del Banco Provincia de Buenos Aires se reunieron en Belgrano y Perú para aportar al ruidazo con sus silbatos.
MARCHA MUNDIAL
Con mensajes antidiscriminatorios en las camisetas de futbolistas del Cruzeiro, en Brasil, manifestaciones en los Estados Unidos contra las deportaciones de inmigrantes con hijos que son ciudadanos estadounidenses, y protestas contra la violencia machista y la diferencia salarial en Turquía, entre otras manifestaciones, millones de personas se unieron hoy en un clamor mundial por igualdad de género en el primer Paro Internacional de Mujeres de la historia, que se cumplió en más de 40 países, entre ellos la Argentina.
En los Estados Unidos hubo protestas en varias ciudades de Florida, entre ellas una en Miami para reclamar que la política migratoria del gobierno de Donald Trump no separe a las familias de inmigrantes.
En tanto, en Estambul fueron más de 20.000 turcas las que salieron a la calle en una marcha para exigir igualdad en salarios y oportunidades, pero también "vida" y "libertad" en el contexto de la creciente represión política y violencia machista en el país.
El "paro internacional de mujeres" fue acatado hasta en cárceles, como ocurrió en la penitenciaría nicaragüense de Tipitapa, ubicada a unos 30 kilómetros al sureste de Managua, donde unas 500 reclusas representaron obras teatrales y danzaron bailes tradicionales de Nicaragua.
En Rusia, el gobierno de Vladimir Putin grabó un mensaje lleno de conceptos conservadores: "En la mujer encontramos todo lo que necesitamos: inspiración y alivio. La mujer es la fuente de nuestra propia vida y de su continuación, a través de nuestros hijos. Pero las mujeres también necesitan el apoyo del hombre. Nosotros lo sabemos. Y no solo hoy. Haremos todo para que nuestras amadas mujeres estén rodeadas de atención y cariño, para que sonrían más a menudo", definió.
En un sentido totalmente contrario se manifestó el popular primer ministro de Canadá, Justin Trudeau: "Canadá es un país que reconoce los derechos de las mujeres", dijo, y defendió el derecho al aborto. Anunció que su gobierno destinará 482 millones de dólares en tres años para "la salud y los derechos sexuales y reproductivos" de los países más necesitados.
AMERICA COMBATIVA
América Latina y el Caribe sumaron el mayor número de marchas para reivindicar los derechos de las mujeres trabajadoras pero también el fin de la violencia de género machista. Esta es la región del mundo con el mayor número de femicidios.
En México, "Vivas nos queremos" y otras muchas organizaciones feministas se manifestaron en alerta ante la expansión del discurso machista. Académicas advirtieron que "los derechos de las mujeres están más que nunca en peligro, pero se debate más".
En Perú, las mujeres coincidieron que en su país lo peor "es el miedo" a ser violadas o asesinadas y que, al denunciarlo, obtengan ellas mismas una sanción social: "¿Por qué te vistes así?", contaron, se las suele recriminar.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, la única mujer presidente en Latinoamérica, afirmó hoy que "ya es hora de dejar de ser la mitad más castigada, más abusada o más sobrecargada del país".
"Es hora que nuestras hijas y nuestras nietas sepan que no habrá barreras para su desarrollo solo por haber nacido mujeres", enfatizó la médica pediatra.
En un escenario montado en la Plaza se realizaron discursos a favor del Ni Una Menos, con la presencia de Nora Cortiñas, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) y la dirigente del PTS Myriam Bregman, entre otras personalidades.
En el Día Internacional de la Mujer, más de 40 países llevaron a cabo una medida inédita en la historia del feminismo. Se trata de un paro en lugares de trabajo y de tareas domésticas y cuidados familiares, que apuntan a concientizar sobre la desigualdad de derechos.
Según las estadísticas difundidas por el Observatorio Marisel Zambrano, de La Casa del Encuentro, en 2016, una mujer cada 30 horas fue asesinada por su género. El relevamiento da cuenta de que durante el año pasado, hubo 290 femicidios y 401 hijos perdieron a sus madres.
Desde temprano, miles de mujeres en camino a sus trabajos alteraron el paisaje cotidiano porteño, pues muchas de ellas circulaban por las calles o en colectivos y trenes vestidas de negro y violeta, identificación que comenzó a generar un clima particular que estalló con un ruidazo al mediodía.
Poco después de esa hora, en las puertas de los grandes edificios públicos empezaron a reunirse grupos de mujeres, para dar inicio a un cese de actividades en el marco de las reivindicaciones de género para marchar en el Día Internacional de la Mujer.
En tanto, un reconocimiento a las médicas, enfermeras y demás trabajadoras del Hospital Garrahan tuvo lugar en un salón del edificio de Parque Patricios, mientras que en escuelas públicas la mención del Día de la Mujer fue parte central de los actos de inicio de clases.
"Adherimos al paro de mujeres y vamos a marchar porque creemos que hay muchas cosas de nuestra sociedad que hay que cambiar", dijo la directora de una escuela primaria del barrio porteño de Agronomía.
El acto que convocó a todas las mujeres a cesar sus tareas detrás de la consigna #Niunamenos generó organización y solidaridad porque en algunos gremios como el del subte, los varones reemplazaron a las mujeres para que pudieran asistir al ruidazo en los casos en que no podían abandonar los puestos de trabajo, como las guardias.
Por el casco histórico, unas 60 mujeres de una empresa de electrodomésticos se manifestaron desde temprano mientras otras 20 de la Asociación del Banco Provincia de Buenos Aires se reunieron en Belgrano y Perú para aportar al ruidazo con sus silbatos.
MARCHA MUNDIAL
Con mensajes antidiscriminatorios en las camisetas de futbolistas del Cruzeiro, en Brasil, manifestaciones en los Estados Unidos contra las deportaciones de inmigrantes con hijos que son ciudadanos estadounidenses, y protestas contra la violencia machista y la diferencia salarial en Turquía, entre otras manifestaciones, millones de personas se unieron hoy en un clamor mundial por igualdad de género en el primer Paro Internacional de Mujeres de la historia, que se cumplió en más de 40 países, entre ellos la Argentina.
En los Estados Unidos hubo protestas en varias ciudades de Florida, entre ellas una en Miami para reclamar que la política migratoria del gobierno de Donald Trump no separe a las familias de inmigrantes.
En tanto, en Estambul fueron más de 20.000 turcas las que salieron a la calle en una marcha para exigir igualdad en salarios y oportunidades, pero también "vida" y "libertad" en el contexto de la creciente represión política y violencia machista en el país.
El "paro internacional de mujeres" fue acatado hasta en cárceles, como ocurrió en la penitenciaría nicaragüense de Tipitapa, ubicada a unos 30 kilómetros al sureste de Managua, donde unas 500 reclusas representaron obras teatrales y danzaron bailes tradicionales de Nicaragua.
En Rusia, el gobierno de Vladimir Putin grabó un mensaje lleno de conceptos conservadores: "En la mujer encontramos todo lo que necesitamos: inspiración y alivio. La mujer es la fuente de nuestra propia vida y de su continuación, a través de nuestros hijos. Pero las mujeres también necesitan el apoyo del hombre. Nosotros lo sabemos. Y no solo hoy. Haremos todo para que nuestras amadas mujeres estén rodeadas de atención y cariño, para que sonrían más a menudo", definió.
En un sentido totalmente contrario se manifestó el popular primer ministro de Canadá, Justin Trudeau: "Canadá es un país que reconoce los derechos de las mujeres", dijo, y defendió el derecho al aborto. Anunció que su gobierno destinará 482 millones de dólares en tres años para "la salud y los derechos sexuales y reproductivos" de los países más necesitados.
AMERICA COMBATIVA
América Latina y el Caribe sumaron el mayor número de marchas para reivindicar los derechos de las mujeres trabajadoras pero también el fin de la violencia de género machista. Esta es la región del mundo con el mayor número de femicidios.
En México, "Vivas nos queremos" y otras muchas organizaciones feministas se manifestaron en alerta ante la expansión del discurso machista. Académicas advirtieron que "los derechos de las mujeres están más que nunca en peligro, pero se debate más".
En Perú, las mujeres coincidieron que en su país lo peor "es el miedo" a ser violadas o asesinadas y que, al denunciarlo, obtengan ellas mismas una sanción social: "¿Por qué te vistes así?", contaron, se las suele recriminar.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, la única mujer presidente en Latinoamérica, afirmó hoy que "ya es hora de dejar de ser la mitad más castigada, más abusada o más sobrecargada del país".
"Es hora que nuestras hijas y nuestras nietas sepan que no habrá barreras para su desarrollo solo por haber nacido mujeres", enfatizó la médica pediatra.
