Le colocaron un patrullero a la familia del caso de Madryn por temor a represalias
El hombre que dio positivo de coronavirus en Buenos Aires luego de llegar de la ciudad chubutense de Puerto Madryn, denunció que circulaban audios en el que indicaban que realizarían un escrache en la casa de la madre de sus hijos y desde la intendencia le colocaron una consigna policial para resguardarlos.

En la jornada de ayer se conoció el primer caso de coronavirus de Puerto Madryn, se trata de un hombre que trabaja en Buenos Aires y vuelve a la ciudad chubutense para pasar tiempo con sus hijos. El hombre dio positivo antes de ir a trabajar, luego de haber tomado un vuelo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en diálogo con radio Cadena 3 Patagonia detalló que: “estoy aislado acá en Buenos Aires, me enteré de la enfermedad porque tengo una profesión de trabajo esencial, soy buzo profesional, vine hasta acá porque la empresa para la que trabajo tiene como protocolo hacernos los test antes de mandarnos a trabajar, si daba negativo tenía que ir en un vuelo privado al Estrecho de Magallanes”.

El buzo de 39 años de edad agregó además: “nunca tuve síntomas, incluso me cayó con un balde de agua fría cuando me dio positivo porque había arrancado la cuarentena el 19 de marzo como cualquier ciudadano, por mi trabajo de por sí necesito cuidarme, los oídos y los pulmones son mis principales herramientas, imagínate en un pandemia, tenemos tomar el doble de precauciones”.

Germán aclaró sobre su situación personal y profesional que “yo vivo en Madryn, estoy separado, pero mis hijos pasan la mayor parte del tiempo conmigo, me voy 30 días y vuelvo, estaba desde enero en la ciudad y el mismo día que empezó la cuarentena yo tenía un vuelo para irme a trabajar y obviamente me lo suspendieron. De ese momento quedé aislado en mi casa, porque mis hijos estaban con su madre en otro domicilio. Después de 50 días, sabiendo que tenía volver a trabajar, los fui a buscar a la casa de la madre y estuvieron conmigo tres semanas hasta que yo me vine a Buenos Aires”.

TESTS NEGATIVOS

“A ellos le hicieron los test porque obviamente yo denuncié por una cuestión de responsabilidad, y les dio negativo, incluida la madre. Es algo que me hace ruido porque estuvieron en contacto estrecho en mi casa, con abrazos y besos lógicos, aunque extremamos las precauciones, me cuidaba el doble porque los tenía en casa”, dijo extrañado.

“Me vine acá en una combi con otros dos compañeros también de Madryn, a los que les hicieron los estudios y le dieron negativos, se lo repitieron y también volvieron a dar negativos, aunque por protocolo deben cumplir una cuarentena de 14 días y yo que di positivo tengo que estar aislado 21 días hasta que vuelvan a hacer el próximo hisopado”, señaló.

“No tengo ninguna patología pre existente, no tomo medicación, no tengo asma, diabetes ni presión alta. Además no te das una idea de la cantidad de estudios que me tengo que hacer para tener mi libreta habilitada, los controles son muy estrictos. Son cada dos años hasta los 40 años y de manera anual después”, fundamentó. “Nosotros tenemos que cuidarnos mucho por nuestro laburo y mucho más con la pandemia”, insistió.

“Lo que he hablado con algunos infectólogos, incluso estoy en contacto con los de Madryn, y pudo haber sido que haya abierto el portón de casa y alguien asintomático haya dejado el virus ahí porque es una de las superficies donde permanece por más tiempo, pero ponerme a pensar donde me contagié, es imposible saberlo. Si pensar con quien tuve contactos para hacer el seguimiento”, analizó.

AUDIOS POR WHATSAPP Y POSIBLES ESCRACHES

Germán destacó el contacto que tuvo con el intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre: “,e sorprendió mucho el contacto del intendente Gustavo Sastre, yo no lo conocía, me dijo que me quedara tranquilo y que por cualquier cosa lo llamara”.

Luego se mostró preocupado por la seguridad de sus hijos y su exesposa: “a la noche la madre de mis hijos me llamó angustiada, había rumores que se habían enterado la dirección de su casa porque se conoció mi identidad y planeaban ir a manifestar el rechazo, entonces me tomé el atrevimiento de devolver la llamada para plantearle esta situación y él dispuso que un patrullero custodiara los alrededores del domicilio, así que agradecido por eso. Uno se está comiendo el garrón de la enfermedad, pero estas cosas son las que preocupan porque es mi familia la que sufre la desinformación y la mala leche de algunos”.