Le dieron permiso para salir de la Alcaidía, no volvió y lo detuvieron
Jonathan Liempis no volvió a la Alcaidía Policial de sus salidas transitorias y la Brigada de Investigaciones lo fue a buscar. Se trata de un peligroso asaltante que en 2016 le disparó a una de sus víctimas.

Jonathan Gustavo Liempis, que se encontraba cumpliendo condena en la Alcaidía Policial por un violento robo en una vivienda del barrio Abel Amaya, hizo uso de un permiso que le habían otorgado para salir del recinto, pero no volvió y por ello personal de la Brigada de Investigaciones lo fue buscar.

Es que Liempis es considerado un preso de peligrosidad media, ya que está condenado por un robo agravado en el que a la víctima le disparó en medio del atraco. Ayer a la mañana la Brigada de Investigaciones, a cargo de los comisarios Andrés García y Pablo Lobos, lo detuvo en un domicilio de la calle 860 al 2000 del barrio Abel Amaya bajo orden de la juez de Ejecución, Gladys Olavarría.

El robo por el que cumple condena Liempis se produjo en presencia de la víctima durante la mañana del 13 de junio del 2016, a las 8:30.

Según se probó, el jefe de familia había regresado a su domicilio luego de dejar a una de sus hijas en el colegio y decidió acostarse. Su esposa dormía y también lo hacían otros cuatro hijos. En un momento dado y tras romper una ventana de la cocina de la vivienda, ubicada en el barrio Abel Amaya, Liempis ingresó y se apoderó de un televisor LED de 49 pulgadas marca LG.

En el exterior y sirviendo de apoyo, lo esperaba Daniel Recarey en un Renault 19.

El accionar fue advertido por el damnificado, quien no dudó en salir a defender su patrimonio y al llegar al comedor de la casa alcanzó a ver cuando Liempis le entregaba el televisor a su cómplice que se encontraba afuera y que hasta el momento no fue identificado.

El dueño de la vivienda trató de reducir a Liempis, pero este había ido preparado en caso de que surgieran complicaciones para concretar su fechoría y extrajo un revólver de color negro y lo amenazó diciéndole: “quédate quieto o te meto un cohetazo”, tras lo cual efectuó un disparo que impactó en el techo y luego en la pared. En esa confusión se escapó en el auto que conducía Recarey, llevándose el televisor.

El acusador público calificó el caso como robo agravado por haber sido cometido con el uso de arma de fuego, en calidad de partícipe secundario para Recarey, quien aceptó una pena de tres años y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo. Además, en su caso ya existían antecedentes penales computables y en razón de ello declaró su reincidencia por primera vez.

En cuanto a Liempis la calificación legal fue de robo agravado por haber sido cometido con el uso de arma de fuego en calidad de autor. Este prestó su consentimiento a la pena única de 7 años y 3 meses de prisión efectivos.