Liberan a las 20 personas detenidas en medio de la marcha de mujeres
El colectivo Ni Una Menos, parte organizadora de la marcha y del Paro Internacional de Mujeres, informó en un comunicado que "después de una jornada histórica de movilización de mujeres y muchas fuerzas políticas diversas, la policía llevó a cabo una cacería insólita de manifestantes".
Quince mujeres, cuatro hombres y un menor de edad detenidos en Buenos Aires después de la marcha por el Paro Internacional de Mujeres en diversos operativos cuestionados por la Defensoría del Pueblo porteña y la organización Ni una Menos, fueron liberados hoy por la mañana, aunque se les inició un sumario por atentado y resistencia a la autoridad, daños y lesiones.
La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, aseguró que la marcha "fue absolutamente tranquila, hasta que en un momento un grupo se separó del conjunto y fue a la Catedral Metropolitana a destruirla".
Bullrich, durante la inauguración del nuevo sistema de control de motociclistas en la Ciudad de Buenos Aires, destacó que los grupos "tiraron botellas y bombas molotov hacia la Catedral" y que las fuerzas policiales "actuaron en forma disuasiva".
"Hubo detenciones y a partir de estas conductas depredatorias y violentas, los responsables tendrán que pagar y reparar los daños que provocaron a la Catedral", dijo la ministra, quien agregó que la presencia policial "fue absolutamente leve" ya que "no puede permitir la destrucción de sus monumentos históricos".
Pequeños grupos, fundamentalmente de jóvenes, causaron disturbios al final del acto de cierre de la marcha del miércoles en la Plaza de Mayo, al prender fuego frente a la Catedral y lanzar latas y botellas contra la policía y cronistas de televisión.
El colectivo Ni Una Menos, parte organizadora de la marcha y del Paro Internacional de Mujeres, informó en un comunicado que "anoche, después de una jornada histórica de movilización de mujeres y muchas fuerzas políticas diversas, la policía llevó a cabo una cacería insólita de manifestantes, con el único objetivo de disciplinar al movimiento de mujeres, lesbianas, trans y travestis".
En ese texto informaron que la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres y la Procuraduría de Violencia Institucional están recibiendo denuncias o testimonios sobre los hechos, para lo que indicaron que "quienes estuvieron presentes durante la represión o hayan sido reprimidos o detenidos, les solicitamos se acerquen a Perón 667".
Por su parte, la Defensoría del Pueblo y la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), criticaron los operativos por considerarlos arbitrarios y pusieron en duda el vínculo entre los incidentes en la Catedral y las detenciones.
"Fue una caza de brujas. Las detenciones se produjeron después de que había terminado la marcha, en forma completamente arbitraria y fueron en distintos operativos. El primero contra un grupo de mujeres que salían de comer una pizza en Perú al 100 y la policía las detuvo. Cuando otras se acercaron a preguntar por qué las llevaban también las apresaron", dijo a Télam el defensor adjunto del Pueblo, Arturo Pozzali.
"Comenzamos nosotros a hacer los listados y a avisar a las familias, llegamos a 20 detenidos, 15 mujeres, cuatro varones y un menor al que trasladaron al Instituto Inchausti. Lo que hicieron fue distribuirlos: ocho fueron a la alcaldía de la Comuna 4, 9 a la Comisaría 30 y dos a la Comisaría 4. También llevaron a cuatro personas al Hospital Argerich por los golpes recibidos durante las detenciones", relató el defensor.
La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, aseguró que la marcha "fue absolutamente tranquila, hasta que en un momento un grupo se separó del conjunto y fue a la Catedral Metropolitana a destruirla".
Bullrich, durante la inauguración del nuevo sistema de control de motociclistas en la Ciudad de Buenos Aires, destacó que los grupos "tiraron botellas y bombas molotov hacia la Catedral" y que las fuerzas policiales "actuaron en forma disuasiva".
"Hubo detenciones y a partir de estas conductas depredatorias y violentas, los responsables tendrán que pagar y reparar los daños que provocaron a la Catedral", dijo la ministra, quien agregó que la presencia policial "fue absolutamente leve" ya que "no puede permitir la destrucción de sus monumentos históricos".
Pequeños grupos, fundamentalmente de jóvenes, causaron disturbios al final del acto de cierre de la marcha del miércoles en la Plaza de Mayo, al prender fuego frente a la Catedral y lanzar latas y botellas contra la policía y cronistas de televisión.
El colectivo Ni Una Menos, parte organizadora de la marcha y del Paro Internacional de Mujeres, informó en un comunicado que "anoche, después de una jornada histórica de movilización de mujeres y muchas fuerzas políticas diversas, la policía llevó a cabo una cacería insólita de manifestantes, con el único objetivo de disciplinar al movimiento de mujeres, lesbianas, trans y travestis".
En ese texto informaron que la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres y la Procuraduría de Violencia Institucional están recibiendo denuncias o testimonios sobre los hechos, para lo que indicaron que "quienes estuvieron presentes durante la represión o hayan sido reprimidos o detenidos, les solicitamos se acerquen a Perón 667".
Por su parte, la Defensoría del Pueblo y la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), criticaron los operativos por considerarlos arbitrarios y pusieron en duda el vínculo entre los incidentes en la Catedral y las detenciones.
"Fue una caza de brujas. Las detenciones se produjeron después de que había terminado la marcha, en forma completamente arbitraria y fueron en distintos operativos. El primero contra un grupo de mujeres que salían de comer una pizza en Perú al 100 y la policía las detuvo. Cuando otras se acercaron a preguntar por qué las llevaban también las apresaron", dijo a Télam el defensor adjunto del Pueblo, Arturo Pozzali.
"Comenzamos nosotros a hacer los listados y a avisar a las familias, llegamos a 20 detenidos, 15 mujeres, cuatro varones y un menor al que trasladaron al Instituto Inchausti. Lo que hicieron fue distribuirlos: ocho fueron a la alcaldía de la Comuna 4, 9 a la Comisaría 30 y dos a la Comisaría 4. También llevaron a cuatro personas al Hospital Argerich por los golpes recibidos durante las detenciones", relató el defensor.
