Salvador Cuenca, vocero del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), afirmó esta tarde que solo faltan detalles para que los estibadores puedan comenzar a trabajar esta medianoche en el puerto. Hasta hoy eran el único sector imposibilitado de hacerlo luego del decreto del gobernador Mariano Arcioni estableciendo la reapertura de los mismos.
Es que luego del caso de los marineros del “Santorini” se pusieron en duda los protocolos de seguridad existentes en el lugar, lo cual motivó un cierre temporario de la terminal marítima.
Pero el martes pescadores y fileteros le volvieron a la actividad, que siguió vedada a los estibadores que el miércoles a la noche decidieron cortar los accesos para llamar la atención. Ello desencadenó las negociaciones de hoy. El miércoles hubo pesqueros que al no poder descargar su pesca aquí, se dirigieron a Caleta Paula.
El nuevo protocolo establece que los estibadores no tendrán contacto con las tripulaciones pesqueras, cuyos integrantes deberán permanecer en cabinas o camarotes mientras ellos cargan y descargan.
Además, las nuevas normas de seguridad para el sector de estibadores será obligatorio el uso de barbijo, antiparras y guantes y que se dejará de lado el clásico sistema de elegir a dedo quiénes trabajan en determinado momento.
“Lo de ir rotando, nombrando gente, no va más. Ahora habrá cuadrillas pactadas que no se podrán modificar y si hubiera un brote, se los separa a ellos nomás”, señaló Cuenca en FM Del Mar.
“Ya tenemos tareas para hacer. Hay tres barcos para cargarles los cajones y el hielo, pero no nos permiten trabajar. Esta semana pudimos haber trabajado. A nosotros nos afectó muchísimo todo esto porque empezó la zafra del langostino y cobramos solo si trabajamos”, añadió.
Recordó que “desde el 11 no tuvimos más actividad y no tenemos ingresos si no trabajamos, como sí ocurre en la pesca o con los fileteros. Esa cuestión se debe tener en cuenta. Tenemos libertades, pero otras cosas son complicadas. Hay que aprovechar a trabajar lo más que se pueda cuando se da la oportunidad”.
Por otra parte, desmintió que se les hubiera ofrecido dinero para paliar su transitoria desocupación. “Desde el puerto se nos ofreció unas bolsas de alimento y en ningún momento se habló de dinero. Ayer 30 estibadores no habían adherido al protocolo porque no estuvieron en contacto con los marineros. Les hicieron hisopados por las dudas. Habíamos acordado que esa gente trabajaba el martes, según el decreto del gobernador. Los pescadores siguen pescando y en las fábricas procesan porque están trayendo el pescado por tierra desde Caleta Olivia”, concluyó.
