"Macri y Garavano pedían la absolución de sus amigos"
"En la causa AMIA siempre se intentó sacar algún rédito político en vez de lograr su esclarecimiento", cuestionó Mario Cimadevilla, el chubutense que durante el gobierno de Mauricio Macri estuvo a cargo de una unidad especial creada para investigar ese atentado del que este sábado se cumplieron 26 años.

El exsenador radical por Chubut, Mario Cimadevilla, asumió en 2016 al frente de la Unidad de Investigación del Atentado a la AMIA, pero dos años después se fue dando un portazo de ese organismo que formaba parte del Poder Ejecutivo. Lo hizo tras denunciar que el macrismo estaba obstaculizando la causa judicial sobre el encubrimiento de los autores y que lo presionaban para que no fueran acusados los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia.

Este sábado se cumplieron 26 años de dicho atentado que el 18 de julio de 1994 destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en Buenos Aires, provocando la muerte de 85 personas y más de 300 heridos.

Luego de que hace poco más de un mes se hiciera público un audio en el que se escucha a la exvicepresidenta Gabriela Michetti presionando a Cimadevilla para favorecer a Barbaccia, este sábado el extitular de la Unidad AMIA, ratificó que esos “aprietes” procedían directamente de Macri y de su ministro de Justicia, Germán Garavano.

“Macri y Garavano pedían a la querella la absolución de Mullen y Barbaccia porque eran sus amigos”, afirmó Cimadevilla en una entrevista con el programa radial Lo Prometido es Deuda que se emite por FM La Patriada.

Manifestó que a raíz de los intereses de Macri y Garavano, “revocaron el poder a los abogados de la querella (que representaba al Estado argentino), nombraron nuevos abogados y estos nuevos abogados pidieron la absolución de los exfiscales por la causa de encubrimiento”

“En la causa por encubrimiento nosotros estábamos como querellantes. De (Juan José) Galeano (extitular SIDE), de (Carlos) Menem, de los fiscales. Nosotros íbamos a sostener la acusación de todos los acusados. No nos dejaban actuar libremente a los abogados de la querella. Nos pedían que pidiéramos la absolución de (Eamón) Mullen, de (José) Barbaccia, entre otros. Nosotros dijimos que no. No había evidencias para pedir la absolución. Muy por el contrario, la evidencia pedía pedido de condena”, amplió el abogado trelewense.

Con respecto al intercambio de cuestionamientos en Twitter con el expresidente Mauricio Macri, Cimadevilla criticó: “nunca estuvo en la agenda de Macri trabajar por la memoria, la verdad y la justicia en la causa AMIA. Cuando nosotros quisimos instalar la discusión de la adaptación del marco legal ante el Gobierno nacional, el del juicio en ausencia con los antecedentes que hay en el mundo, no nos dieron bolilla”, añadió.

En este sentido, el exsenador dijo: “cuando nosotros llegamos a la unidad observamos la parálisis en la causa madre. Me refiero a las actuaciones judiciales que investigaban quién puso la bomba. Mucha gente no sabe que esta causa está paralizada y nunca va a haber sentencia porque los jueces en Argentina tienen dicho que si los imputados no están presentes, no puede haber sentencia. Irán se niega a cumplir con los requerimientos de la Justicia argentina. Si no adaptamos el marco legal, vamos derecho a que haya impunidad”, sentenció.

CUATRO AÑOS PARA LEER LA CAUSA

“Otro tema que observamos es la acumulación de hojas que tenía la causa. Tiene más de 300.000 fojas. Leer la causa lleva entre 3 y 4 años”, remarcó. “En 2016 en La Haya se iba a hacer un seminario donde uno de los temas que se iban a abordar era cómo se habían investigado atentados como el de la AMIA, quiénes los habían investigado y qué tecnología se había utilizado. Cuando nos pusimos en contacto con quiénes nos podían proveer estos elementos para la investigación, no logramos que el gobierno nacional se interesara en contratar la tecnología para avanzar en la investigación”, cuestionó Cimadevilla.

Con respecto a la utilización política de la causa, consideró: “se ha utilizado geopolíticamente el atentado a la AMIA. El no esclarecimiento de la causa ha pasado por distintos signos políticos. Estoy convencido de que se puede resolver. Creo que en esta causa siempre se intentó sacar algún rédito político en vez de lograr su esclarecimiento”, aclaró.

Al ser consultado por su posición sobre el memorando con Irán impulsado durante la presidencia de Cristina Fernández, el extitular de la Unidad de Investigación del Atentado a la AMIA manifestó: “la crítica que le hicimos al memorando con Irán es que entendíamos que significaba una delegación de la facultad de los jueces en una comisión especial. Eso no se ajustaba a nuestro esquema constitucional”.