Marihuana en Km 8: empezó el juicio a los que hicieron "justicia propia"

La fiscalía sostiene que la víctima fue golpeada, atada y trasladada contra su voluntad antes de que los acusados irrumpieran en su vivienda.

La mañana de este miércoles comenzó en los tribunales penales del barrio Roca el juicio por jurados contra Néstor Leonori, Leonardo Martearena y Martín Ojeda, imputados por un caso de robo agravado y privación ilegítima de la libertad ocurrido en junio de 2024 en Km 8.

Durante la primera audiencia, quedó formalmente abierto el debate oral. La jueza Raquel Tassello impartió las instrucciones iniciales al jurado popular y luego las partes expusieron sus alegatos de apertura antes de iniciar la ronda de testimonios.

La acusación, encabezada por la fiscal general Andrea Rubio, reconstruyó una secuencia que comenzó el jueves 6 de junio de 2024, cerca de las 23.30.

Según la teoría fiscal, Darío Néstor Leonori pasó a buscar a la víctima en un Ford Fiesta Kinetic tras contactarlo por teléfono con el pretexto de pedirle una balanza y mostrarle algunos elementos en una vivienda ubicada detrás del CPB de Restinga Alí.

Siempre de acuerdo a la acusación, cuando llegaron al domicilio de calle Rubén Darío al 200 se encontraban allí Martín Ojeda, Nahuel Martearena y una cuarta persona que aún no fue identificada. En ese lugar, la víctima habría sido reducida, golpeada y atada con un cable USB mientras le exigían que reconociera el robo de una plantación de marihuana.

Rubio aseguró ante el jurado que uno de los acusados le colocó un rifle en la boca mientras lo amenazaban. Después, todavía bajo coerción, lo llevaron hasta su vivienda, donde también habrían intimidado a su pareja y a un menor de edad.

La fiscalía sostiene que del domicilio se llevaron ocho plantas de marihuana y tres paneles de iluminación LED. Además, habrían lanzado amenazas para impedir que la familia realizara la denuncia.

Por estos hechos, el Ministerio Público Fiscal atribuyó provisoriamente los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por violencia e intimidación, amenazas agravadas por el uso de arma y robo triplemente agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, con utilización de arma impropia y un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse.

La defensa, a cargo del abogado Guillermo Iglesias, cuestionó la manera en que se produjo parte de la prueba testimonial y planteó que el expediente tiene origen en “un conflicto vecinal entre personas conocidas”. También sostuvo que los imputados fueron a buscar elementos vinculados al hecho investigado y pidió al jurado contemplar esa hipótesis al momento de valorar las pruebas.

En el mismo sentido, remarcó que los acusados no poseen antecedentes penales y que atravesaron ocho meses de prisión preventiva. Está previsto que el juicio finalice el próximo viernes.