El juzgado de la calle Pellegrini amaneció el jueves con panfletos alusivos a los reclamos que se vienen llevando adelante por conflictos que dificultan los vínculos de familiares de diverso grado con niños y niñas. Según los mensajes, en los lugares donde debería impartirse justicia, “se alientan y se aceptan denuncias falsas”.
En la Oficina Judicial de Familia prosigue la campaña de un grupo de familiares que siente que no se hace justicia en sus demandas. Por ello esta vez apelaron a volantes que fueron diseminados en el exterior del edificio en el que se desempeñan los jueces que son objeto de los reclamos: Laura Lorenzoni, Jorgelina Castillo, Pablo Pérez y Guillermina Leontina Sosa
“Un lugar donde demostrar amor te califica como emocionalmente inestable. Ponerte en contacto con tus hijos es calificado como acoso”, señala uno de los textos que quedó pegado en la Oficina de Familia de Comodoro Rivadavia.
Asimismo, acusan que en la sede de Familia “se alientan y se aceptan denuncias falsas; se alienta el perjurio. La verdad se ignora. Pagas para ver a alguien que es parte de tu vida”, en referencia al desempeño de las autoridades judiciales que en los últimos años vienen siendo seriamente cuestionadas por la falta de celeridad a la hora de resolver conflictos que dificultan los vínculos de familia. El lugar común señala que solo apelan a las cautelares que perjudican a una de las partes y que jamás resuelven el conflicto de fondo.
Todo empezó con un hombre que hace más de tres semanas decidió reclamar en la sede de los juzgados porque hace 9 meses no puede ver a su hija a raíz de una medida cautelar dictada por la jueza Sosa.
"Me denunciaron falsamente y no se investigó" aseguró, en su momento, el padre a El Patagónico, por lo que mantiene la vigilia en ese lugar los martes y jueves por la mañana.
A pesar de su visibilidad, con su cartel en sus manos, ninguna autoridad lo ha recibido, ni le ha dado alguna respuesta a ese reclamo puntual, como tampoco a este medio que en dos oportunidades intentó contactar a las autoridades judiciales.
A ese papá se le sumaron madres, abuelas y abuelos que llevaron el reclamo al Concejo Deliberante.
En este contexto, a fines de agosto abogados de Comodoro Rivadavia dejaron expuesto el anómalo funcionamiento del fuero de familia en la ciudad. Es que se han denunciado numerosos retrasos en la administración de Justicia que afecta a niños, niñas y adolescentes.
EN SANTA CRUZ, EL MISMO RECLAMO
En Caleta Olivia, la multiplicidad de inconvenientes legales que impiden a personas adultas poder tener a su lado a menores de edad, ya sea por casos de separación de parejas, divorcios o denuncias que pueden ser falsas, motivó a un grupo de vecinos y vecinas de Caleta Olivia a promover la creación de una Asociación cuyo principal objetivo es "garantizar el cumplimiento de los derechos de los niños que es lo primero que se vulnera".
Otras de las premisas que los motiva para llevar adelante esta iniciativa se refiere a la necesidad de “velar por la igualdad de derechos”, “desalentar las falsas denuncias”, “impulsar la presentación formal de audiencias con las diferentes autoridades” y “presentar normativas legales a través de proyectos de ley o sus modificaciones”.
A ellas suman “impulsar denuncias a quienes no cumplan con sus deberes de funcionarios públicos en el ámbito judicial” y procurar que los procesos judiciales tengan celeridad.
