Tras la confirmación del asesinato de los 43 estudiantes de Iguala, por parte de la Fiscalía Federal de México, los padres de las víctimas afirmaron que para ellos “siguen vivos mientras no haya evidencias” y aclararon que esperarán los estudios del Equipo Argentino de Antropología Forense sobre los restos humanos encontrados ayer, mientras que el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, se comprometió a lograr “el total esclarecimiento” de la masacre del 26 de setiembre y castigar a los que participaron en esos “crímenes abominables”.
Los padres de la víctimas informaron su postura luego de que el fiscal Jesús Murillo anunciara el viernes que daban por muertos a los 43 estudiantes de Iguala desparecidos luego de haber encontrado, a partir de la confesión de tres detenidos que confesaron haber participado de la matanza, bolsas de plástico con cenizas, restos óseos y dentaduras en un basural y en un río de la localidad de Cocula.
Para los padres de los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, la información brindada por Murillo, a cargo de las investigaciones, “carece de sustento científico y técnico”, según dijeron anoche en una conferencia de prensa en la escuela Normal Rural Isidro Burgos. “Están vivos hasta que la información sobre su muerte sea certera”, dijeron.
“El señor Murillo nos viene a dar información acerca de que nuestros hijos están muertos. Queremos decirle que nosotros no aceptamos esa declaración” pues él mismo ha dicho que “no tiene la certeza de que eso sea cierto”, afirmó una de las madres de las víctimas, citada por la Agencia ANSA y el diario La Jornada.
También criticaron que el presidente Enrique Peña se disponga a hacer un viaje a China y Australia, la semana próxima. Eso “demuestra la irresponsabilidad con los problemas que aquí tenemos, porque aún los normalistas de Ayotzinapa exigen la aparición de sus compañeros”, dijo otro de los padres, quien consideró que el mandatario pretende dar a entender a sus interlocutores que el problema “está resuelto”.
Frente a estas críticas, Peña Nieto prometió mantener la investigación para lograr “el total esclarecimiento” de la masacre de Iguala y castigar a los responsables.
Agregó, en un acto público en la capital mexicana, que los “hallazgos presentados” por el fiscal general, Jesús Murillo, “indignan y agravian a toda la sociedad mexicana”.
En sintonía con los padres de las víctimas, diversos sectores de la sociedad mexicana recibieron con reserva las declaraciones del fiscal general Murillo y exigieron continuar las pesquisas hasta esclarecer el caso, destacó la misma agencia española.
Después de que Murillo informara que miembros del grupo criminal Guerreros Unidos confesaron haber matado a los estudiantes, la Iglesia católica, a través de la Conferencia del episcopado mexicano, pidió “respetuosa y enérgicamente” a las autoridades “llevar la investigación hasta sus últimas consecuencias para que se conozca con certeza lo que ha sido de los desaparecidos”.
