Cerca de doscientos vehículos hicieron sonar estruendosamente sus bocinas y gran parte de ellos tenían colocados carteles que reflejaban un fuerte apoyo a la gestión de Jorge Soloaga, quien se encuentra de licencia por prescripción médica.
Otros vecinos desplegaron banderas nacionales y pequeños cartelitos con mensajes personales, en los cuales se podía leer “yo te quiero sano y vivo” y “fuerza, estamos con vos”.
Hubo también banderas del PJ y referentes de ese partido arribaron desde Caleta Olivia, entre ellos el presidente del Concejo Deliberante, Miguel Troncoso, sumándose además afiliados y dirigentes del Sindicato Petrolero Santa Cruz, notándose entre otros a Pablo Carrizo.
La consigna de la gente autoconvocada por redes sociales, que incluía no expresar agravios, se cumplió de manera explícita ya que incluso la caravana no pasó por dos de las cuatro viviendas que hizo construir la comuna y fue usurpada por dos mujeres, coincidentemente en medio de una campaña de desprestigio orquestada por un grupo reducido de vecinos contra el comisionado de fomento.
De todos modos, otros carteles que iban fijados en los vidrios de los automóviles, hacían referencia a un total rechazo a las usurpaciones.
La caravana que duro alrededor de una hora llegó hasta el domicilio particular de Soloaga, quien visiblemente emocionado y procurando mantener al distanciamiento social por la pandemia de COVID-19 saludó desde una distancia prudencial a todos los que le dieron su apoyo por la enfermedad que padece y rechazando todo intento de desestabilización social en defensa de las instituciones democráticas.
