Una vez más Mateo Messi se llevó todas las miradas en las redes sociales. El segundo hijo de Lionel y Antonela Roccuzzo estuvo comiendo una banana con tanta atención que no miró el campo de juego.
Luego ya en las tribunas volvió a hacer de las suyas con su espontaneidad a la hora de gritar un gol que no fue y recibir las risas por parte de su padre y Luis Suárez.
Además, aburrido por la goleada que le propinaba Barcelona a Real Betis se puso a jugar con su padre que miraba el partido mientras intentaba “comerle” el dedo.
Mateo se ha vuelto toda una celebridad desde temprana edad, siendo el más espontáneo a la hora de figurar en cámaras e incluso molestando a su padre cuando grita los goles de Real Madrid, hecho relatado por Lionel en una entrevista.
