El Sindicato de Peones de Taxis del Chubut pidió prohibir el uso de aplicaciones por considerar que “es una competencia desleal”. El uso de este servicio se incrementó considerablemente por la crisis. Cabify mostró interés por llegar a Comodoro. El caso de otras ciudades.
Ya está instaurado. No es nuevo y cada vez crece más. El uso de aplicaciones de transporte como Uber, Didi o Cabify es parte de la cotidianidad de Comodoro Rivadavia y es el medio de traslado de miles de personas.
El precio, la seguridad y el servicio son una tentativa para los usuarios. Los taxistas y remiseros consideran que es una competencia desleal debido a la falta de pago de impuestos y demás reglamentaciones a las que son sometidos.
El Sindicato de Peones de Taxis de Chubut (SIPETACH) entregó el miércoles una nota al Concejo Deliberante pidiendo que se prohíba el uso de estas aplicaciones. “Me dirijo a los compañeros que representan las agencias de remises de la ciudad de Comodoro Rivadavia solicitando el acompañamiento incondicional con sus firmas para el proyecto de ordenanza en contra de Uber, Didi, Cabify y transporte no habilitado por este municipio ya que este tipo de transporte es desleal competencia”, sostiene el documento que lleva la firma de las agencias de taxistas y remiseros de Comodoro Rivadavia.
Los ediles se comprometieron a estudiar el caso, pero la situación los desborda. El uso de este tipo de servicio aumentó considerablemente desde pospandemia y se ha convertido en la única fuente de trabajo de más de un centenar de familias. Desde jóvenes que no pueden insertarse en el mundo laboral hasta jubilados que buscan un ingreso extra a sus haberes, ofrecen sus vehículos para poder llevar dinero a sus casas.
Según pudo saber El Patagónico, Cabify estudia desembarcar en Comodoro Rivadavia en un plan de ampliación de sus servicios en todo el país. Sin embargo, para llegar a esta ciudad deberá contar con el visto bueno del Concejo Deliberante y de la Legislatura del Chubut. La compañía implica que los choferes que quieran ser parte de la aplicación deberán contar con una habilitación de la Municipalidad y con los trámites de habilitación correspondientes. Además, se instalan tótems en distintas partes de la ciudad como lo son terminales de ómnibus, aeropuertos u hospitales para que los conductores puedan dejar a los pasajeros.
CASOS DE PROHIBICIÓN Y ACEPTACIÓN
En Salta se prohibió el uso de cualquier tipo de aplicación de este tipo. Sin embargo, los clientes se multiplican cada día y en temporada alta no se logra dar abasto con la demanda. Ya no se hacen controles y las multas quedaron obsoletas debido a que las aplicaciones ya son parte de la economía salteña.
La ciudad de Córdoba se encuentra en un panorama similar al de Comodoro. No está prohibido el uso de aplicaciones, pero tampoco está regulado. El aumento del transporte público generó un debate sobre qué hacer con este tipo de servicio. Córdoba es una de las provincias que más utiliza este tipo de aplicaciones debido a la gran cantidad de personas que viven en el distrito y a las distancias que se deben realizar. Con la crisis económica que atraviesa el país, las aplicaciones se muestran como alternativa diaria para los trabajadores.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el mejor ejemplo de la convivencia entre los taxistas y los ubers. CABA decidió reglamentar Cabify, Uber y Didi para que los ciudadanos puedan elegir el medio por el cual puedan trasladarse. Aeroparque es el mejor escenario donde se puede tomar cualquier tipo de servicio. En tanto, la Legislatura porteña aplicó una serie de incentivos para los taxistas y remiseros como la baja de impuestos y convenios en “zonas calientes” de CABA.
Comodoro está en una zona gris, pero los casos de prohibición solo hacen que el servicio aumente. Puerto Madryn es un caso testigo. Fue una de las primeras localidades en impedir que se lleve a cabo este tipo de prestación, pero la población sigue eligiendo las aplicaciones. Los tiempos cambiaron y la elección de la gente parece que también.
