Con velas y globos, la comunidad se movilizó hasta la Ciudad Judicial para reclamar justicia por el niño de 4 años.
En medio de una profunda conmoción, vecinos de Comodoro Rivadavia se movilizaron para pedir justicia por Ángel, el niño de 4 años que falleció en circunstancias trágicas que aún se investigan. La marcha, cargada de emoción, reunió a familias y allegados que encendieron velas y soltaron globos en su memoria, en un recorrido que culminó en la Ciudad Judicial y no en la Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez como estaba previsto en un principio, cuyos profesionales se hallan desde hace tiempo seriamente cuestionados por las decisiones que adoptan.
Durante la manifestación, el dolor se mezcló con fuertes críticas hacia el sistema judicial y los organismos de protección de la niñez. “Estamos todos conmocionados. No se puede creer que no le hayan hecho un seguimiento. Acá en Comodoro no hay justicia”, expresó una vecina visiblemente afectada.
Otra participante cuestionó las condiciones en las que vivía el menor. “Pasaron por la casa donde vivía con su madre y era un desastre. No puede ser que no hagan nada”, señaló, reclamando mayor intervención de las autoridades.
En la movilización también tomó la palabra Claudia, una abuela que aseguró atravesar una situación similar y denunció no poder ver a sus nietos por decisiones judiciales. En diálogo con FM La Petrolera, sostuvo que “la Justicia le creyó a la madre” y lamentó la falta de respuestas.
“Me costó mucho llegar hasta acá. Si no salgo a hablar, no sé cómo están mis nietos. En julio cumplen años y no los veo desde hace tiempo”, relató. Además, cuestionó el rol de los organismos intervinientes: “Los niños tienen que ser escuchados. ¿Dónde están sus derechos? Muchas veces no se los escucha porque los adultos engañan a la Justicia y a los profesionales”.
La mujer también compartió el impacto emocional que le generó la situación: “Hice terapia por todo lo que viví. Perdí a mi hijo y hoy lo único que me queda es pedir todos los días que mis nietos estén bien”.
Finalmente, llamó a visibilizar otros casos similares: “Hay muchas abuelas que no se animan a hablar. Yo tengo pruebas y no vendría a mentir. Fuerza a todos los padres y abuelos que sufren por no poder ver a sus nietos”.
La marcha dejó en evidencia el reclamo colectivo por mayor protección a la infancia y un seguimiento más riguroso de los casos en los que hay denuncias o situaciones de riesgo. Mientras tanto, la comunidad espera avances en la investigación para esclarecer la muerte de Ángel.
