Obras sociales y prepagas cuestionadas por clínicas
En el norte de Chubut les atribuyen gran parte de la responsabilidad por la acuciante situación que atraviesan clínicas y sanatorios. A ello agregan los incumplimientos de Seros.

“Este esquema no lo podemos sostener; hemos tenido que acceder a créditos para mantenernos”, expresó Jorge Pes, vocero de la

Asociación de Clínicas y Sanatorios del Este de Chubut que emitieron este fin de semana un comunicado agradeciendo a la Superintendencia de Salud de la Nación por haber remitido fondos a obras sociales y prepagas para financiar el sistema.

“Todos hemos tenido que incurrir en gastos muy importantes que estaban por afuera de nuestro presupuesto porque partimos de que todos los pacientes que atendemos son asintomáticos. Creo que estas medidas de seguridad han llegado para quedarse”, apuntó Pes en LaCienPuntoUno.

Destacó que gran parte de la sociedad desconoce que en este contexto, “las obras sociales y prepagas bajaron sus persianas y han restringido prestaciones; colocaron un montón de vallas para que la gente no acceda a las prestaciones. La gente no circuló y los porcentajes han sido alarmantes: 75 por ciento menos en ambulatorios y 50 en emergencias e internaciones”.

Dijo el médico que la Superintendencia de Salud visibilizó el programa al resaltar que “ha bajado importante cantidad de dinero para que sea destinado a abonar prestaciones, algo que en la práctica no hemos visto. En esta zona tenemos 10 obras sociales cortadas por falta de pago. Además de tener poco trabajo, tenemos financiadores con los que no trabajamos. Todo ello genera un perjuicio. Si desfinanciamos ese sector, en algún momento las empresas privadas no tenemos cómo sostenernos. Insumos y tratamiento de residuos patológicos, por ejemplo, han tenido importantes incrementos”.

Además, Pes resaltó que “en este momento tenemos una negativa de las prepagas a aumentar prestaciones. Ni quieren hablar del tema. Estamos preocupados por nuestra subsistencia”, agregando la peculiar situación de Seros, la que “hace dos años que nos paga de manera fraccionada y con atraso. Los aranceles son los más bajos de nuestra grilla y son vitales porque sin ella no existimos en nuestra zona”, dado que es la que contiene a los empleados públicos provinciales.