Ocho de cada diez graduados de la UNPSJB son primera generación de universitarios en sus familias
Lo indica el informe "La experiencia de formar primeras generaciones de universitarios en la Región Patagónica", que analiza los datos de 2010 a 2015. El documento también establece que solo el 4,6% de los graduados tiene un padre con estudios de nivel superior aprobados.
Joaquín es ingeniero y cada día coordina las tareas de 40 personas en una empresa de la región. El se graduó en la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y recuerda que el día que se inscribió para cursar la carrera fue todo un acontecimiento en su casa. "Vine con toda mi familia. Ellos estaban felices, felices de que empezara la universidad. Yo tenía claro que quería ser ingeniero. Pero recuerdo que ese primer día estaba con mi familia y ellos preguntando todo... Estaban felices".
Luego de varios años Joaquín terminó sus estudios y sus padres también pudieron presenciar el acto de colación que se realizó en el Aula Magna, algo inolvidable para él. "Ellos estaban más contentos que yo. Yo sentí un alivio y ellos estaban felices y exultantes. Y cuando recibí el título vinieron los dos de gala", recuerda.
La historia de Joaquín es una de las tantas que nace en los pasillos de la casa de altos estudios, donde el 85,3% de los graduados de los últimos cinco años son primera generación de universitarios en sus familias.
El dato surge del informe "La experiencia de formar primeras generaciones de universitarios en la Región Patagónica", elaborado por el Programa de Evaluación Institucional Permanente (PEIP) y la Dirección General de Títulos, dependiente de Secretaría Académica de la UNPSJB.
El análisis concluyó en noviembre de este año y fue elaborado con datos de la Dirección General de Planeamiento, el Formulario del Ingresante (perteneciente a la Secretaría General), así como con los datos disponibles de la Encuesta Permanente a Graduados, que coordina la Dirección General de Títulos. Sin embargo, aclara que representa solo la primera parte de un extenso trabajo que promete continuar a través de entrevistas, datos estadísticos y muestreos.

OTROS DATOS CON VOZ PROPIA
Además de la historia de Joaquín, en el informe surge también la experiencia de Magali, una graduada de la licenciatura en Gestión Ambiental y actual becaria del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), quien también manifestó su "orgullo" de haber alcanzado una titulación universitaria.
En la entrevista que le realizaron para el trabajo, la joven ratificó las posibilidades del ascenso social que brinda la educación en general y en particular la graduación universitaria, un preconcepto que tenía la investigación.
La joven reconoció que quizás sus padres "todavía no entiendan qué estudió y lo que estudia en la actualidad", pero finalmente "nunca cuestionaron lo que yo iba a estudiar (...), y siempre me apoyaron", asegura el informe.
Es que sus familiares "siempre defendieron el hecho de poder estudiar. No fue que con mi hermano pedimos estudiar, sino que para ellos siempre fue una prioridad; más allá de que mi papá sea jubilado y mi mamá, ama de casa. Más allá de eso, ellos siempre priorizaron el que podamos ir a la Universidad. Y toda esa historia a mí me da orgullo", reconoció, consciente del esfuerzo que significa para muchos padres que sus hijos alcancen la educación superior.
Además de esta historia que narra de alguna forma los procesos internos que se dan en cada estudiante que es primera generación de graduados, el trabajo aclara que el dato que dice que el 85,3% de los estudiantes tienen padres sin ningún tipo de experiencia universitaria "refuerza una tendencia semejante a otras universidades nacionales argentinas", pero "a la vez ubica a la UNPSJB en un lugar diferenciado por su magnitud y por su impacto en la Patagonia".
En el mismo sentido, señala que solo el 4,6% de los egresados tiene un progenitor con estudios universitarios completos. Aunque este segmento está dividido en un 3,1% que tiene un padre titulado y un 1,5% que tienen ambos progenitores graduados. Mientras, el 1,3% de los estudiantes tiene padres que tuvieron una experiencia universitaria pero no se graduaron, y un 8,8% no aportaron datos.