El juicio oral y público al que Ramiro Vilche (21) viene siendo sometido en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia por haber matado a puñaladas al adolescente Nehuén Pozo (16) y herir con el mismo arma a otro joven, Lautaro Roldán, en la madrugada del 24 de abril de 2022, ingresa en su etapa final y tiene complejas aristas judiciales.
En la audiencia de este viernes, el tribunal de jueces conformado por Mario Albarrán, Griselda Bard y Franco Villalón Lezcano, deberá expedirse por la solicitud de cambio de carátula por la que se viene juzgando al imputado, cual es la de “homicidio simple”.
Los abogados querellantes, Marcelo Fernández y Edgardo Edelcopp, manifestaron que existen pruebas suficientes para que la misma sea rotulada como “homicidio con alevosía” que establece las penas más altas contempladas en el Código Penal.
Por el contrario, los abogados defensores del imputado, Heraldo Nanni y Marcelo Quinteros, consideraron que no hay méritos suficientes para cambiar la denominación.
Ambas posturas fueron planteadas en la audiencia de este jueves luego de que se proyectaran videos de la reconstrucción del sangriento suceso (foto), en los que se muestra tanto el testimonio de la víctima que sobrevivió al ataque, Lautaro Roldán (que hoy tiene 20 años), como el de Shaira Mendoza, una joven que estuvo en la vivienda de la reunión grupal, ubicada en la avenida de acceso a la zona de chacras.
En una de las habitaciones de esa casa de planta baja se reunió el grupo de jóvenes que por entonces era amigos y estuvieron manipulando una pesa artesanal y también mostrándose al menos una navaja hasta que imprevistamente Vilche se hizo de un filoso cuchillo y apuñaló a los otros dos, motivando que el adolescente Pozo falleciera pocas horas después en el Hospital Zonal, en tanto Roldán logró recuperarse de las heridas.
Además, en la audiencia de este viernes, se espera escuchar los alegatos, tanto de la querella como de la defensa y de la fiscalía, estimándose que antes de finalizar la semana próxima los jueces dictarán la sentencia.
DENUNCIA POR PREVARICATO
Por otra parte, la madre del adolescente fallecido, Alejandra Beroiza, tiene previsto presentar este viernes una denuncia por prevaricato contra el juez que instruyó la causa, Marcos Pérez Soruco, recordándose que esta instancia se refiere a un delito en el que incurre un juez u otro funcionario público por dictar una resolución arbitraria a sabiendas de que la misma es injusta.
La mujer cuestiona desde un primer momento al magistrado ya que inicialmente había caratulado la causa como “homicidio simple” y luego la rotuló como “homicidio culposo”, al escuchar el testimonio del imputado que dijo: “estábamos jugando” y “matar es una boludez”, por lo cual Pérez Soruco le otorgó la libertad, medida que se mantuvo por tres meses.
Esto llevó a la madre a recurrir al juez de Recursos, quien resolvió que volviera a su calificación original y el homicida fuera nuevamente detenido, situación en la que llego al juicio.
La presentación legal que presentara Beroiza para que sea remitida al Tribunal es extensa y en sus párrafos iniciales se destaca que la misma “viene por la presente a formular denuncia en contra del juez de Instrucción Nº 1 de Caleta Olivia, Marcos Pérez Soruco, por hallarse el mismo incurso prima facie en el delito de prevaricato previsto por el art. 269 primer párrafo del Código Penal por haber dictado resolución contraria a la ley aplicable al caso, fundando asimismo en hechos falsos creado por él, ajenos a la realidad fáctica”.
Más adelante, describe que Pérez Soruco “originó una causa con dos objetos procesales diametralmente opuestos e incompatibles entre sí, creados a modo de una acusación alternativa. Asumió el rol de juez y parte ya que dispuso la ampliación de la declaración indagatoria sin intervención de la parte querellante ni el fiscal, bajo el argumento falso de nuevas pruebas que determinarían un hecho de carácter culposo del hecho que él, juez instructor, delineó y que no surge de ninguna prueba de descargo, posibilitando que el imputado Ramiro Vilches mute su originaria declaración indagatoria donde reconocía haber asestado la puñalada a Nehuén Pozo de forma voluntaria, (manifestando que) ahí había agarrado una de las pesas Nehuén (quien) trató de tirarme y yo reaccioné y pasó lo que pasó”.
