Policías impugnan sentencia por hurto
Los policías Guillermo Díaz y Christian Arroyo fueron condenados por robarles los celulares a dos jóvenes. El próximo miércoles se conocerá el fallo.

La audiencia de impugnación fue desarrollada ante los jueces de Cámara, Martín Montenovo, Guillermo Müller y Daniel Pintos. Por el Ministerio Público Fiscal se hizo presente Julio Puentes, fiscal general; en tanto que la defensa de arroyo fue ejercida por Ivo Di Taranto, abogado de la Defensa Pública. La defensa de Díaz, Omar Ferrazano, presentó el escrito de impugnación pero no se presentó a la audiencia por estar presente en otra audiencia.

En un primer momento el defensor de Arroyo ratificó la impugnación en contra de la sentencia del tribunal unipersonal, por la cual se condenó a su asistido a la pena de “5 meses de prisión en suspenso, más un año y 10 meses de inhabilitación especial para ejercer la función policial”. Ello por haber sido declarado penalmente responsable del delito de “hurto agravado por ser cometido por miembros de la fuerzas policiales”.

La defensa entendió que no se probó la autoría en el debate, que no se pudo establecer cuál de los dos funcionarios policiales tomó los celulares y los escondió en el móvil.

Por su parte el fiscal Puentes en un comienzo solicitó se declare la presentación de la defensa de Díaz como “extemporánea”, por ser presentada la misma fuera de término.

La fiscalía considera que la sentencia de primera instancia fue “adecuada, lógica y no arbitraria”.

El hecho ventilado en debate ocurrió el 1 de abril de 2018, alrededor de las 5.30, en circunstancias en que las dos víctimas se encontraban a bordo de un vehículo Renault 9 color gris, en inmediaciones a la plazoleta Petroleros sito en la calle Candelaria y Alas Argentinas, del barrio Próspero Palazzo.

Allí se hicieron presentes el sargento primero Christian Aurelio Arroyo y el cabo primero Francisco Guillermo Díaz, ambos con prestación de servicios en la comisaría Mosconi, quienes los hicieron bajar del rodado, registraron el mismo sin orden judicial ni motivo habilitante, sustrayendo de su interior dos teléfonos celulares pertenecientes a las víctimas.

Posteriormente se encontró en el interior de dicho móvil policial, por parte de personal policial de otro turno que lo abordó posteriormente, oculto debajo de la alfombra detrás del asiento del conductor, un teléfono celular ya que sonaba insistentemente.