Rendirán homenaje a un piloto de Pucará que se precipitó al mar en 1982
Hoy se realizará desde Caleta Olivia, hacia el sur, una travesía de cuatriciclos y motos todo terreno por un trayecto de 40 Km. que llegará hasta el sitio de la costa marina frente a la cual el 24 de mayo de 1982 perdió la vida Mario Luis Valko. Era un alférez ascendido post mortem a teniente de la Fuerza Aérea que tripulaba un avión de combate IA-58 Pucará y realizaba una misión de patrullaje signado por el conflicto bélico de Malvinas.
Caleta Olivia (agencia)
La caravana partirá a las 10 desde las instalaciones del Centro Ambiental de Apoyo a la Ciencia y a la Ecología, ubicado inmediatamente al sur del puerto Caleta Paula, en el Km 1.916 de la ruta 3.
Uno de los principales coordinadores de este evento, que también contará con la adhesión de la IX Brigada Aérea con asiento en Comodoro Rivadavia, es Juan Heupel, quien por aquella fecha era buzo deportivo y junto a Héctor Di Tulio, Norberto Amescua, Roque Gilabert y otros rescatistas, hallaron el cuerpo del piloto junto a los restos del avión que se precipitara al mar, a unos 2.000 metros de la costa, por motivos que no nunca se esclarecieron.
De hecho, este será el primer homenaje “in situ” que se le rinde a Valko, que tenía 23 años y había nacido en Capital Federal, el cual forma parte de la nómina de “héroes nacionales” que fallecieron en el teatro de operaciones del Atlántico Sur durante la guerra por las Islas Malvinas.
Además, cabe señal que la Legislatura de Santa Cruz, a instancias de un proyecto del diputado por el municipio de Caleta Olivia, Alexis Quintana, declaró “sitio histórico” el sector de la costa frente a la cual se precipitara el Pucará.
A ese lugar no se puede llegar con vehículos convencionales ya que luego de una primera aproximación por senderos, hay que esperar que haya baja marea para avanzar unos 27 kilómetros por la playa, para luego volver a subir y transitar por otro tramo de algo más de un kilómetro por terreno irregular.
A esta travesía adhirieron las agrupaciones de raidistas que se denominan Salamancas ATV, Circuito El Picadero y Barco Hundido Aventura, entre otras.
Quienes lleguen el lugar, darán lectura a un discurso alusivo, realizarán un minuto de silencio y desplegarán banderas, con lo cual formalizarán la declaración del “sitio histórico”.
SITIOS HISTORICOS
En tal sentido, cabe señalar que los fundamentos del proyecto que se transformó en Ley, se destaca que “la provincia de Santa Cruz fue escenario activo de gran parte del desarrollo de la guerra, motivo por el cual, en nuestro territorio se movilizaron miles de soldados de distintas Fuerzas Armadas, como así también, miles de ciudadanos civiles que directa o indirectamente participaron de tan noble e importante gesta como lo es la defensa de legítima la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.
La normativa recuerda también que en inmediaciones de Caleta Olivia ocurrieron dos sucesos trágicos vinculados a patrullajes costeros. Uno de ellos ocurrió el 30 de abril cuando cayó al mar un helicóptero Bell UH-1H del Ejército que produjo la muerte de todos sus tripulantes. El restante fue la caída del Pucará de la Fuerza Aérea que causó el deceso de su piloto, Mario Valko, y todos fueron declarados héroes nacionales. En consecuencia, la Legislatura los declaró “sitios históricos”.
TESTIMONIO CLAVE
Por esas circunstancias del destino, Juan Heupel fue uno de los buzos civiles que colaboraron el rescate de las víctimas de ambos hechos.
En el caso de la aeronave de la Fuerza Aérea, contó a Diario Patagónico que gracias al testimonio de un recolector de algas --del cual no recuerda su nombre-- fue posible ubicar la zona del mar donde se produjo la caída.
El alguero manifestó que sobre su precaria casa pasó en forma rasante un avión con aparente intención de aterrizar en un camino próximo pero al no lograrlo, realizó un giro hacia el mar y lo vio precipitarse, hundiéndose en forma inmediata.
Luego se situaría lugar de la tragedia en las coordenadas geográficas 46º 41’ 52.1’’ Latitud Sur y 67º 09’ 21.92’’ Longitud Oeste, en las proximidades a la zona denominada “Segundo Barco Hundido”.
Del avión sólo se rescató el tren delantero mediante bolsas inflables, en tanto que el resto del fuselaje se hallaba esparcido en el fondo marino, a unos 12 metros de profundidad. El cuerpo del piloto también estaba en ese lugar, destrozado, sin que hubiera evidencias que pudiera haber intentado eyectarse. La penosa tarea demandó casi tres días y demandó la llegada de helicópteros, embarcaciones de Prefectura y otra logística por tierra de elementos de las Fuerzas Armadas y organismos civiles.
La caravana partirá a las 10 desde las instalaciones del Centro Ambiental de Apoyo a la Ciencia y a la Ecología, ubicado inmediatamente al sur del puerto Caleta Paula, en el Km 1.916 de la ruta 3.
Uno de los principales coordinadores de este evento, que también contará con la adhesión de la IX Brigada Aérea con asiento en Comodoro Rivadavia, es Juan Heupel, quien por aquella fecha era buzo deportivo y junto a Héctor Di Tulio, Norberto Amescua, Roque Gilabert y otros rescatistas, hallaron el cuerpo del piloto junto a los restos del avión que se precipitara al mar, a unos 2.000 metros de la costa, por motivos que no nunca se esclarecieron.
De hecho, este será el primer homenaje “in situ” que se le rinde a Valko, que tenía 23 años y había nacido en Capital Federal, el cual forma parte de la nómina de “héroes nacionales” que fallecieron en el teatro de operaciones del Atlántico Sur durante la guerra por las Islas Malvinas.
Además, cabe señal que la Legislatura de Santa Cruz, a instancias de un proyecto del diputado por el municipio de Caleta Olivia, Alexis Quintana, declaró “sitio histórico” el sector de la costa frente a la cual se precipitara el Pucará.
A ese lugar no se puede llegar con vehículos convencionales ya que luego de una primera aproximación por senderos, hay que esperar que haya baja marea para avanzar unos 27 kilómetros por la playa, para luego volver a subir y transitar por otro tramo de algo más de un kilómetro por terreno irregular.
A esta travesía adhirieron las agrupaciones de raidistas que se denominan Salamancas ATV, Circuito El Picadero y Barco Hundido Aventura, entre otras.
Quienes lleguen el lugar, darán lectura a un discurso alusivo, realizarán un minuto de silencio y desplegarán banderas, con lo cual formalizarán la declaración del “sitio histórico”.
SITIOS HISTORICOS
En tal sentido, cabe señalar que los fundamentos del proyecto que se transformó en Ley, se destaca que “la provincia de Santa Cruz fue escenario activo de gran parte del desarrollo de la guerra, motivo por el cual, en nuestro territorio se movilizaron miles de soldados de distintas Fuerzas Armadas, como así también, miles de ciudadanos civiles que directa o indirectamente participaron de tan noble e importante gesta como lo es la defensa de legítima la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.
La normativa recuerda también que en inmediaciones de Caleta Olivia ocurrieron dos sucesos trágicos vinculados a patrullajes costeros. Uno de ellos ocurrió el 30 de abril cuando cayó al mar un helicóptero Bell UH-1H del Ejército que produjo la muerte de todos sus tripulantes. El restante fue la caída del Pucará de la Fuerza Aérea que causó el deceso de su piloto, Mario Valko, y todos fueron declarados héroes nacionales. En consecuencia, la Legislatura los declaró “sitios históricos”.
TESTIMONIO CLAVE
Por esas circunstancias del destino, Juan Heupel fue uno de los buzos civiles que colaboraron el rescate de las víctimas de ambos hechos.
En el caso de la aeronave de la Fuerza Aérea, contó a Diario Patagónico que gracias al testimonio de un recolector de algas --del cual no recuerda su nombre-- fue posible ubicar la zona del mar donde se produjo la caída.
El alguero manifestó que sobre su precaria casa pasó en forma rasante un avión con aparente intención de aterrizar en un camino próximo pero al no lograrlo, realizó un giro hacia el mar y lo vio precipitarse, hundiéndose en forma inmediata.
Luego se situaría lugar de la tragedia en las coordenadas geográficas 46º 41’ 52.1’’ Latitud Sur y 67º 09’ 21.92’’ Longitud Oeste, en las proximidades a la zona denominada “Segundo Barco Hundido”.
Del avión sólo se rescató el tren delantero mediante bolsas inflables, en tanto que el resto del fuselaje se hallaba esparcido en el fondo marino, a unos 12 metros de profundidad. El cuerpo del piloto también estaba en ese lugar, destrozado, sin que hubiera evidencias que pudiera haber intentado eyectarse. La penosa tarea demandó casi tres días y demandó la llegada de helicópteros, embarcaciones de Prefectura y otra logística por tierra de elementos de las Fuerzas Armadas y organismos civiles.
