El micro de la empresa de viajes local Costa Sur, tiene capacidad para 62 personas, pero por expresas normas de bioseguridad, solo pudieron viajar 32 universitarios que estaban varados desde hace varias semanas en Córdoba capital, por lo cual cada pasaje costeado exclusivamente por los padres tuvo un valor de 11.500 pesos frente a los 7 mil pesos que solía valer en un micro con capacidad de pasajeros completa.
El protocolo preventivo fue estricto ya que apenas ingresó a Caleta Olivia, el micro fue escoltado por móviles patrulleros hasta el hotel, donde también es impuso un perímetro de seguridad, impidiéndose que los padres se acercan a sus hijos.
Además, previo al chequeo que realizó personal sanitario para verificar que los estudiantes no presentaran síntomas compatibles con la pandemia, el micro y los equipajes fueron rociados con un líquido desinfectante.
El aislamiento en hoteles, que es la nueva metodología que aplica el Comité Operativo de Emergencia (COE) local para contingentes que retornan de otras zonas de riesgo epidemiológico, generó serias críticas por parte de los padres ya que varios de ellos dijeron que se enteraron de ello a último momento.
Pero lo que más les indignó fue que un funcionario municipal les comunicó anoche que ellos deberían hacerse cargo de los gastos de estadía de sus hijos, sin reparar que la mayoría de las familias no cuentan con suficientes recursos.
Por ello exigieron que el municipio o bien el Gobierno provincial asuman esa responsabilidad porque fueron quienes establecieron esas imposiciones, algo que no aplicaron con otros contingentes, como el caso de marineros que abordaron buques pesqueros sin exigírseles cumplir cuarentena.
