Se presentaron los alegatos finales en el juicio por el homicidio de Diego Epulef
Con la incorporación de la prueba testimonial y la documental del caso ya presentada, se concretó ayer a la mañana la jornada de alegatos en el juicio oral y público por el homicidio de Diego Epulef. El fiscal solicitó se declare penalmente responsable a Rodrigo Soto como autor del hecho en base al delito de "homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego". En tanto, la defensora requirió su absolución por el beneficio de la duda.

En su alegato, el fiscal Adrián Cabral consideró que a lo largo del debate por el homicidio de Diego Epulef quedó acreditada tanto la materialidad como la autoría del hecho por parte del acusado Rodrigo Soto.

Según el fiscal el día del hecho, el 24 de octubre de 2013, Soto estaciona un Gol rojo frente a la casa de la familia Epulef y de este automóvil se bajó una persona del lado del acompañante y efectuó 7 disparos, impactando uno de ellos en la humanidad de la víctima, ubicada en la puerta de la casa. La causa de muerte establecida en la autopsia fue por una lesión en el cráneo causada por herida de arma de fuego.

Incluso para Cabral también se ha acreditado la participación de Rodrigo Soto en el homicidio por la evidencia secuestrada en el lugar, 7 vainas servidas calibre 9 milímetros. Y en la recolección de pruebas, la hermana de la víctima escuchó comentarios en el barrio de que una persona de apellido Soto era quien había matado a Diego.

EL CALVARIO DE

LOS EPULEF

Hay que recordar que la familia Epulef sufrió la pérdida de tres hijos en forma violenta. Todo empezó con el homicidio de Eliana Epulef, ocurrido el 15 de marzo del 2010, que tiene como responsable a Celestino Vera; luego el homicidio de Franco Epulef -15 de setiembre de 2013- por el cual se condenó a Enzo Levian que era amigo de la familia Vera.

Posteriormente, al hacerse una comparación de evidencia balística de la causa del homicidio de Anahí Copa, en la cual Rodrigo Soto fue declarado el autor y Diego Armando Serrano su cómplice necesario, arrojó que el arma utilizada en ambos homicidios, el de Copa y el de Diego Epulef, fue la misma.

Es decir que tanto de los dichos de la familia Epulef, como la prueba de la Fiscalía, indican la presencia de Rodrigo Soto en el lugar del hecho. Soto tenía como grupo de pertenencia a los hermanos Vera y no existen causas de inculpabilidad ya que se determinó que comprende la criminalidad de sus actos y es capaz de dirigir sus acciones, la posibilidad del resultado, al disparar un arma calibre 9 milímetros, en 7 oportunidades, contra una vivienda.

Por todo ello, Cabral requirió que se lo declare penalmente responsable como autor del delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.

En contraposición, la defensora Viviana Barillari sostuvo en su alegato que “no hubo evidencia probatoria determinante en el juicio para tener a mi asistido como el autor del hecho”.

Ningún testigo el día del hecho pudo establecer que era Soto. El padre y la hermana del damnificado identificaron a otras personas, sugiriendo que “pudo haber una manipulación de la escena del hecho”. También la defensora se refirió a la rueda de reconocimiento de personas a la que fuera sometido Soto, que fuera admitida como un reconocimiento impropio, ya que su imagen había sido difundida con anterioridad por diversos medios de comunicación.

Respecto de las vainas servidas en el caso Copa, como en el presente, fueron disparadas por la misma arma, pero el perito no pudo sindicar quién disparó el arma.

“El fiscal se apoya en una serie de indicios que no son capaces de establecer con certeza la autoría de Soto para un fallo condenatorio” sostuvo la defensora, solicitando por todo ello “la absolución de Soto por el beneficio de la duda”.

El tribunal integrado por los jueces Raquel Tassello, Alejandro Soñis y Martín Cosmaro dará a conocer el fallo el próximo jueves a las 13.