Tras semanas de demora, el Gobierno reglamentó la reforma laboral que otorga una amplia gama de beneficios a los empresarios.
El gobierno de Javier Milei puso en marcha este jueves la profunda reforma laboral que otorga grandes beneficios a los empresarios, en especial a la hora de despedir trabajadores y que deja al mismo tiempo a estos últimos en una situación de mayor indefensión. La eliminación de la indemnización por despido y su reemplazo por un fondo de cese laboral que en algunos casos se fondeará con dinero del propio trabajador, es el cambio de mayor impacto. A partir de hoy, y en aquellas ramas productivas donde así se acuerde con los sindicatos, los trabajadores se pagarán su propio despido.
Así quedó plasmado en el Decreto 847/2024 publicado hoy en el Boletín Oficial con las firmas de Milei; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos y los ministros de Capital Humano, Sandra Pettovello y de Economía, Luis Caputo.
Aunque desde el Gobierno celebraron una supuesta "modernización histórica de las leyes laborales en la Argentina", lo cierto es que se trata de una flexibilización de las condiciones laborales a pedir de los empresarios que tiene por único objetivo abaratar el "costo laboral". En otras palabras, contratar y despedir trabajadores será más barato ahora para las empresas que podrán, en algunos casos, incluso despedir trabajadores sin pagar un solo peso.
SIN GARANTIAS MINIMAS
"El sistema de cancelación individual es el más sencillo. Lisa y llanamente los CCT pueden regular la indemnización por despido como quieran. Pueden variar su monto, plazos y modalidad de pago. Bajarla un 50% por ejemplo, o permitir su pago en cuotas", se detalló desde el Gobierno.
Allí se expresa que "el fondo de cese tiene tres modalidades: cuentas bancarias, fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros. El CCT debe regular la cuantía del aporte (porcentaje del sueldo o monto fijo) y lo que cobrará el trabajador en cada caso. No hay ninguna garantía mínima respecto del monto de la indemnización por despido. Los CCT pueden regularla sin límite alguno. El trabajador despedido va a cobrar lo que haya en la cuenta bancaria, FCI o fideicomiso. ¿Y si la plata se licuó por el paso del tiempo? Mala suerte".
Una de la claves de la reforma es quiénes harán a partir de ahora los aportes a los fondos de cese. Aquí aparece uno de los puntos más polémicos. La reglamentación prevé expresamente que puedan provenir de los empleadores y los trabajadores. Sí, los trabajadores financiando su propio despido.
