Será juzgado por el robo en una panadería del barrio Abel Amaya
Brian Bonavita será juzgado por el robo agravado que protagonizó en la panadería Naira el 7 de febrero. Así se resolvió ayer durante la audiencia preliminar que se llevó a cabo en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. La Fiscalía pretende una pena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento.

El caso fue calificado jurídicamente como robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud de disparo no pudo tenerse por acreditada. El hecho ocurrió el 7 de febrero del aproximadamente las 17:15, en circunstancias en que la víctima atendía al público en el interior de su local comercial que gira bajo el nombre “Panadería Naira”, el cual está ubicado sobre avenida Lisandro de la Torre al 3500 del barrio Abel Amaya.

Una vez en el interior del local, Bonavita sacó de su cintura un arma de fuego cañón largo, tipo pistolón, de color negro y le dijo a la mujer que atendía que le diera la plata, el celular y le abriera la caja.

Frente a esa circunstancia, la víctima intentó accionar el pulsador anti robo y se dirigió corriendo hacia el baño, lugar en el que se quedó hasta que escuchó que alguien ingresó al local y ella le gritó que se comunicaran con la policía, lo cual ocasionó que Bonavita escapara.

La funcionaria Inés Bartels requirió que se eleve la causa a juicio ante un tribunal unipersonal, estimando en caso de declararse penalmente responsable, una pretensión punitiva de tres años de prisión de cumplimiento efectivo. A su vez realizó el ofrecimiento de prueba documental y testimonial para el debate.

Por su parte, la defensora Claudia Torrecillas no objetó la acusación fiscal, ni la calificación legal esgrimida, por lo que solicitó que se dividiera en dos etapas, la de juicio y la de cesura de pena.

Finalmente Alejandro Soñis resolvió dictar el auto de apertura a juicio oral y público del caso en contra del imputado Bonavita en base al delito de “robo agravado por el uso de arma de fuego, cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse”, tras lo cual dispuso que se fije audiencia de debate ante un tribunal unipersonal, en virtud de la pretensión punitiva de tres años de prisión.