Presidió el tribunal de juicio Martín Cosmaro, e integraron el mismo Raquel Tassello y Mariel Suárez, jueces penales; por el Ministerio Público Fiscal se hizo presente Cecilia Codina, fiscal general; en tanto que la defensa de ambos imputados fue ejercida conjuntamente por Cristina Sadino y Lilian Borquez, defensoras públicas. Asimismo en la sala se encontraban familiares de la víctima acompañados por profesionales del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito y también familiares de los imputados.
La fiscal realizó la presentación del caso y las defensoras sostuvieron que "la fiscal no va a poder probar que sus asistidos hayan producido el deceso de Funes. No hay ninguna prueba objetiva, o cierta de la presencia de Serrano y Bahamonde en el homicidio". También sostuvieron que la calificación jurídica escogida no se corresponde con la prueba.
Uno de los testigos presenciales declaró haber visto a dos personas golpeando a Funes, indicó que luego le pegaron con una cocina en la cabeza. El testigo precisó que vio todo a una cuadra y media de distancia, y que había un reflector de un vecino que alumbraba toda la escena. Además detalló que la agresión comenzó dentro del gimnasio y continuó afuera.
El HECHO SEGUN FISCALIA
En su presentación del caso la fiscal sostuvo que el día 16 de Julio de 2016, a las 00:30 horas aproximadamente, en circunstancias que Eduardo Alfredo Funes se encontraba en el exterior del Gimnasio Municipal N° 3 (Los Plátanos y Pieragnoli), Juan Julio Serrano, César Sebastián Bahamonde, y un grupo de al menos 3 personas aún no identificadas, agredieron con golpes de puño y patadas a Eduardo Alfredo Funes.
Funes escapó de sus agresores por calle Pieragnoli en dirección a calle sin nombre, denominado Pje. Los Ciruelos, y fue interceptado por Juan Julio Serrano y César Sebastián Bahamonde, quienes con claras intenciones de darle muerte lo agredieron físicamente mediante puntapiés y golpes de puño en su cuerpo para posteriormente y a los fines de seguir lesionando a la víctima, quien seguía con vida, le propinaron y le efectuaron cortes con un elemento mono-cortante.
Posteriormente, los coimputados arrastraron a Funes hasta la zona del desagüe y allí Juan Julio Serrano tomó la parte superior de una cocina que se encontraba abandonada en el lugar (gabinete de hornallas) y le propinó diversos golpes en su rostro mientras Funes aún se encontraba con vida.
Finalmente, y luego de concluida la agresión Juan Serrano y César Bahamonde se retiraron del lugar corriendo a pie.
