Fue pasada las 19:30 del domingo, cuando Marcos Fabián Barrales regresaba a la Seccional Quinta, en donde está alojado por una causa por robo armado. “Willy” gozaba de permisos de extramuros y protagonizó un insólito hecho: quiso ingresar a la dependencia con un celular escondido en su ano.
Según confirmaron fuentes policiales a El Patagónico, el recluso fue descubierto por los efectivos durante la inspección y secuestraron el móvil.
A cargo del comisario Jorge Calderero, en esa Seccional durante los últimos meses se intensificaron las tareas preventivas y medidas de seguridad en búsqueda de elementos prohibidos en las celdas.
Días atrás, en una requisa desplegada junto con personal de la división Canes, descubrieron teléfonos móviles y una faca oculta entre los colchones de los calabozos.
