"Soy el sostén de familia; prometo nunca más portarme mal"
El hombre que amenazó con un arma y roció con thinner a su pareja permanecerá en prisión 3 meses. Así lo decidió el juez Martín Cosmaro, pese a que Wilson Orellano Castro se mostró arrepentido y pidió clemencia, bajo el argumento de que "soy el sostén de hogar y sin mí, mis hijos se van a cagar de hambre".

Ante el juez penal Martín Cosmaro, se realizó en la mañana de este viernes la audiencia judicial para juzgar el comportamiento de Wilson Orellano Castro (37), imputado de amenazar con un arma de fuego a su pareja. También se le endilga haberla encerrado con candado en una habitación de la vivienda que compartían y rociarla con thinner. El hecho –ocurrido poco antes de la medianoche del pasado miércoles- no tuvo mayor gravedad por la reacción de los hijos de la pareja, que avisaron a tiempo a la Policía.

En la audiencia, la fiscal María Laura Blanco se refirió a ese incidente, pero también a uno anterior, ocurrido el martes 1 de agosto. Aquel día el hombre llevó a la mujer en su Peugeot 206 hasta un descampado ubicado en la Calle 1 de la Fracción 14, donde descendieron para dialogar “porque atravesaban problemas de pareja”.

En ese contexto, Orellano Castro “extrajo un arma y arrojó tres disparos al aire mientras le decía que la iba a matar si lo dejaba y que luego se mataría él”. Una hora más tarde regresarían a su casa, donde convivían con sus 5 hijos.

El segundo hecho -el que motivó la intervención de la policía y la Justicia- ocurrió poco antes de la medianoche del miércoles 9, en la vivienda del barrio San Cayetano que compartían. “La llevó a la habitación y la encerró con candado. Empezó a insultarla; a decirle que había visto sus mensajes con otro hombre, para luego sacar de un cajón el mismo revólver. Le apuntó a la cabeza y le dijo que no se separara de él porque le iba a disparar y si no moría, la iba a dejar inválida, y luego se mataría él y que si ella no moría le dejó encargado a un amigo que la matara”, narró la fiscal.

Blanco agregó que mientras le apuntaba con el arma, el hombre “tomó una botella con líquido transparente, posiblemente solvente, y se roció cabeza y parte del pecho; el suelo de la habitación y trató de arrojarle a ella, que alcanzó a cubrirse el rostro”.

PODRIA RECIBIR ENTRE 3 Y 18 AÑOS

El abogado del hombre, Daniel Fuentes, remarcó a su turno el primero de los hechos, resaltando la ausencia de denuncia en su debido momento. “Los meros dichos de esta señora no son procedentes”, indicó, acotando que “claramente hubo conflicto de familia, seguramente generado por un engaño”.

Trató de atenuar la decisión del juez señalando que “acá hubo un estado de emoción violenta”.

Orellano Castro accedió a pronunciar algunas palabras, expresando entonces que “soy el sostén de familia y sin mí, mis hijos se van a cagar de hambre. Yo prometo que nunca más voy a portarme mal”.

No obstante, el juez Cosmaro decidió que deberá permanecer en prisión preventiva durante 3 meses y lo imputó por coacción agravada en dos hechos y privación ilegítima de la libertad, considerando que existe peligro de fuga ya que la pena que podría caberle va de 3 a 18 años.