C.E., de 23 años, fue detenido por efectivos de la Seccional Quinta bajo un estado de euforia y exaltación, según describieron los propios policías, quienes pese a ser varios no lograban controlarlo.
El joven había dañado tres vehículos estacionados en el sector comercial de la avenida Kennedy y había dañado también la vidriera de una agencia de quiniela, por lo que fue detenido en Juana Azurduy y Kennedy.
Sin embargo, C.E. se resistió a la detención y atentó contra los empleados policiales. Luego debió ser asistido por una ambulancia del Hospital Regional. En ese momento le confesó a los especialistas que lo atendieron y también a la policía que había consumido “droga zombie”.
De ese modo fue trasladado al hospital para su atención por guardia bajo un presunto estado de intoxicación.
En esos casos según explicaron los especialistas del hospital, una vez que el paciente es observado por el médico clínico y se diagnostica el cuadro, se inicia un proceso de desintoxicación.
Posteriormente se le da intervención a Salud Mental para que a través del Centro Integral de Tratamiento de la Problemática de Consumo se le realice una entrevista con psicólogos y psiquiatras de guardia. Trascartón se da paso al trabajo de los distintos operadores en el sistema de prevención y tratamiento como el grupo de psicólogos, terapeutas del Centro de Día, nutricionistas, entre otros.
En lo estrictamente penal, la Seccional Quinta realizó un informe y lo envió a la División Drogas Peligrosas de Comodoro Rivadavia para que se efectúen las averiguaciones correspondientes.
En Comodoro Rivadavia aún no se ha registrado oficialmente el consumo de esta nueva droga sintética y tampoco se ha secuestrado dicha sustancia en poder de alguna persona.
