El futbolista francés habría sido elegido como una posible víctima debido a su elevado patrimonio.
Kylian Mbappé figuraba entre los objetivos de una organización criminal francesa que tenía previsto llevar a cabo una serie de secuestros, robos y agresiones en Neuilly-sur-Seine, localidad situada a las afueras de París. El futbolista francés habría sido elegido por la banda como una de sus posibles víctimas debido a su elevado patrimonio, según la información publicada por Le Parisien.
La investigación de la Policía francesa ha permitido descubrir los planes de una organización a la que se atribuyen varios delitos. Uno de los principales implicados es un joven de 18 años, identificado como Clément.L, que fue imputado el pasado 21 de agosto por “robo en banda organizada”. El acusado, considerado el presunto líder de la banda, permanece en prisión preventiva. Uno de sus cómplices, en cambio, quedó en libertad condicional. La Policía ya tenía al joven bajo vigilancia. Había sido detenido en varias ocasiones anteriormente y se encontraba en el punto de mira de los investigadores. A pesar de ello, habría continuado dirigiendo las operaciones de la organización. Según las pesquisas, lo hacía desde el centro penitenciario de Villepinte, donde se encontraba detenido por delitos de violación y proxenetismo.
El caso comenzó a destaparse a partir de un robo cometido en mayo. Dos hombres armados con pistolas asaltaron una relojería y consiguieron llevarse once piezas de lujo valoradas en aproximadamente 150.000 euros. El golpe puso en marcha la investigación y apenas unas horas después se produjo la primera detención. Uno de los sospechosos trató de escapar en su vehículo, pero la huida terminó cuando se estrelló contra un camión.
A partir de ese momento, los investigadores continuaron trabajando para identificar al resto de miembros de la organización y determinar su participación en el robo.
La pista definitiva llegó semanas más tarde. Los agentes encontraron huellas dactilares en una caja vacía que los responsables habían dejado en el domicilio del relojero. Antes de cometer el robo, algunos integrantes de la banda habían acudido a la vivienda haciéndose pasar por repartidores.
Las huellas permitieron a los investigadores relacionar a los sospechosos con la organización. Pero el robo de la relojería era solo una parte de los planes del grupo.
Tras incautar el teléfono móvil del presunto líder, los agentes descubrieron información que elevó la dimensión de la investigación. En el dispositivo aparecían las direcciones de 26 personas que habían sido señaladas como posibles objetivos.
La organización no habría limitado sus planes a los robos. Las personas incluidas en aquella lista podían convertirse en víctimas de secuestros, agresiones o nuevos asaltos. Entre ellas aparecía el nombre de Mbappé, una de las mayores estrellas del fútbol mundial. El delantero francés habría sido elegido por la banda por su capacidad económica. El plan pasaba por aprovechar alguna de las visitas del jugador a la capital francesa para intentar llevar a cabo el secuestro.
