La extirpación de las amígdalas no aumenta el riesgo de padecer infecciones

Las amígdalas y las adenoides están formadas por tejido linfoide. Su función consiste en producir anticuerpos, que combaten las infecciones de la garganta y de la nariz.


La extirpación no aumenta el riesgo de padecer infecciones, dado que existen en el organismo otros órganos con funciones similares.
Es necesario operar cuando hay una respiración persistente por la boca, cuando el paciente habla anormal, cuando se registran ronquidos fuertes y apnea obstructiva del sueño, ante insuficiencia cardíaca, dificultades persistentes al tragar, y absceso recurrente de las amígdalas.

CUIDADOS LUEGO DE LA CIRUGIA
1. Dieta: puede comenzar con líquidos fríos 4 horas después de haber sido intervenido. Durante las primeras 24 hs se recomienda dieta blanda-fría (por ejemplo helado, gelatina, yogurth).
A las 48 horas puede comenzar con comidas blandas tibias (pastas, purés).
Los próximos 3 días se recomiendan pollo desmenuzado, carne procesada, evitando gaseosas y cítricos. Estimule la ingesta de líquidos. Si la cirugía consitió únicamente en la extirpación de las adenoides la dieta es sin restricciones.
2. Actividad física: se recomienda 1 semana para volver al colegio.
3. Dolor: muchos niños pueden experimentar molestias en la garganta y dolor de oído durante varios días posteriores a la cirugía o voz nasal. El aumento de la temperatura de 37.5 a 38ºC es habitual. Para ello necesitará analgésicos durante los primeros días posteriores a la cirugía.
4. Baño: podrá bañarse cuando lo desee.
5. Sangrado: puede eliminar algunos coágulos por la nariz, y la saliva puede tener restos hemáticos o estrías sanguinolentas durante las primeras 48 horas, resumió la Sociedad Argentina de Pediatría.

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