Absolvieron al camionero que atropelló y mató a niño de 6 años
Momentos de profunda tristeza se vivieron ayer en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia cuando Oscar Gallardo, padre del pequeño Axel, acompañado por otros familiares, conoció la sentencia del tribunal que decidió absolver al camionero Guillermo Santander, quien en 2010 atropelló y mató al niño.
Caleta Olivia (agencia)

La sentencia del juicio oral y público que había comenzado a principios de octubre, fue dictada por el tribunal conformado por los jueces Juan Pablo Olivera, Humberto Monelos y Cristina de los Angeles Lembeye, y se dio a conocer por mesa de entradas.
Hasta ese lugar se acercó el abogado querellante Adrián Ruhay, acompañado por el padre del niño y decenas de allegados que llevaban en sus remeras una fotografía del pequeño que fuera atropellado el 5 de junio de 2010.
Tras firmar una copia de la resolución judicial y darle la novedad a Oscar, Ruhay dialogó con los medios de prensa e hizo saber que el tribunal decidió absolver "por el beneficio de la duda" al único imputado, el camionero Santander de 55 años, quien no estuvo presente en la Cámara.
Durante la jornada de alegatos, la querella había solicitado que fuera condenado como "autor penalmente responsable del delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente o negligente del camión Volkswagen 13.180", aunque finalmente ello fue rechazado.
Ruhay también dijo que "quedará a criterio de Gallardo si quiere continuar con esto e ir a casación. Para los jueces no hay elementos certeros que establezcan un grado de probabilidad suficiente para condenarlo".
No obstante, sostuvo que "pensaba que al menos iba a haber una condena mínima para dar el ejemplo en cuanto a la manera en que debe conducir la gente en la ciudad, sobre todo tratándose de un conductor profesional. Pero bueno... es criterio del tribunal y uno tiene que respetarlo".

"YO CONFIE EN
LA JUSTICIA"
Mientras el letrado hablaba con los medios, Oscar, quien estaba parado a su lado, parecía no comprender lo que estaba sucediendo, cabizbajo y con sus ojos llenos de lágrimas.
En principio apenas pudo pronunciar algunas palabras ya que la voz se le quebraba, pero luego tomó fuerzas y expresó su indignación con la resolución de los jueces.
"Tenemos varios testigos que vieron cómo sucedieron los hechos y por eso sabemos que es contradictorio lo que este personaje (Santander) dijo en todo este tiempo. Yo confié en que la justicia podía actuar de otra manera, más allá de que siempre critiqué el accionar del juez Jorge Alonso y su secretaria, María José Garrido, pero hoy me di cuenta de que no se puede confiar en la justicia", lamentó.
Al mismo tiempo adelantó que "ahora me voy a sentar con el abogado para determinar los pasos a seguir porque siempre dije que voy a continuar hasta agotar las últimas instancias".
"En todo momento busqué la justicia para un consuelo interior mío y de mi familia. Creo que un angelito como mi hijo merecía que se haga justicia para que su alma pueda descansar en paz y me siento mal porque hoy no lo logré", dijo entre sollozos.
El angustiado padre señaló que Santander "sabe bien que lo atropelló y yo sé que miente y si los jueces no vieron eso, lamentablemente es un índice más para que la gente que espera por justicia piense que a veces conviene actuar por mano propia. Eso es lo que no quise hacer en su momento pero bueno; esto insta a eso".
Finalmente sostuvo que "cuando el juez Alonso tomó la causa, yo siempre dije que hubo intereses políticos para defender a los dueños del camión; por eso no se le hizo el peritaje correspondiente al vehículo y quedó en evidencia que nunca hubo interés en la vida de mi hijo".