Los equinos fueron trasladados al corral de tránsito municipal, donde reciben alimento y atención veterinaria. El plazo para que aparezcan sus propietarios vence este lunes; desde el martes podrían ser rematados o donados.
La presencia de caballos sueltos en el cruce de las rutas 3 y 26 volvió a encender la alarma durante el fin de semana, luego de que se difundieran imágenes de los animales circulando por la zona. El Municipio intervino a partir de un pedido de la Comisaría de Laprida y retiró a los equinos del lugar.
El procedimiento se enmarca en la nueva ordenanza vigente, que establece un mecanismo específico para los casos de animales sueltos y designa a la Secretaría de Control Urbano y Operativo como autoridad de aplicación. Según explicó su titular, Miguel Gómez, el área comenzó a intervenir en este tipo de situaciones hace aproximadamente dos semanas.
El último operativo fue solicitado por el jefe de la Comisaría de Laprida, ante la presencia de los caballos en el sector. Al llegar, el personal municipal constató que los animales presentaban un importante deterioro en su estado general y signos de desnutrición. Además, ninguno contaba con la marca correspondiente para identificar a su propietario.
Ante esas condiciones, los equinos fueron trasladados al corral de tránsito municipal, donde quedaron bajo tutela del Municipio. La normativa establece que deben permanecer allí durante cinco días, período en el que reciben alimentación y asistencia veterinaria, mientras se aguarda que eventualmente aparezca una persona que pueda acreditar su titularidad y cumplir con las disposiciones correspondientes ante el Juzgado de Faltas.
“Los tenemos que tener cinco días bajo asistencia veterinaria, proveerles el alimento y, mientras tanto, aguardar que el propietario se acerque, demuestre su titularidad y cumpla con lo que prevé la ordenanza”, explicó Gómez.
El plazo establecido vence este lunes. Si durante esos cinco días nadie acredita la propiedad, desde este martes comenzaría una segunda instancia prevista por la ordenanza: los animales podrían ser rematados o destinados a una donación. Entre los posibles destinos aparecen establecimientos vinculados con el cuidado y recuperación de equinos, como los que desarrollan actividades de equinoterapia.
De todos modos, durante el período de permanencia en el corral todavía existe la posibilidad de restitución. Si aparece el propietario y logra demostrar la titularidad, puede regularizar la infracción y recuperar los animales.
Mientras tanto, el Municipio afronta los costos derivados de su cuidado. Los caballos reciben forraje, atención veterinaria y, en algunos casos, medicamentos. Para atender estas situaciones, la comuna cuenta con personal veterinario afectado específicamente a la asistencia de los animales que quedan bajo su tutela.
