"Él exige ir a Caleta y yo estoy entrampado"
El juez de Primera Instancia de Familia Nº 2, Antonio Andrade, fundamentó ante El Patagónico su decisión de ordenar el traslado de Rubén Franklin desde la capital provincial hasta Caleta Olivia.
Caleta Olivia (ACO)

"No es fácil la decisión y me hago cargo con todos los riesgos, como lo he hecho en Río Gallegos desde hace dos años", sostuvo el magistrado.
"Franklin está bajo la órbita de un expediente particular y yo llevo el control para que sus derechos no sean vulnerados y que se articule todo en procura tanto de su bienestar como de terceros, tal como lo he hecho en Río Gallegos donde ya lleva dos años viviendo", señaló.
También admitió que en el caso que sucediera algún imprevisto, "soy responsable yo, el órgano de revisión y el personal del hospital del área de Salud Mental. Así como dicen que puede ocurrir algo en Caleta, también puede pasar en Gallegos".
"Esperemos que eso no suceda y para ello todos los que tienen que intervenir lo deben hacer con responsabilidad, incluyéndome a mí. Es decir -acotó-, con conocimiento, abordaje del caso, medicación, contención y acompañamiento; como sucede actualmente en Gallegos, tendrá que suceder en Caleta".
Consultado sobre el Centro de Día que se encuentra en la capital provincial especializado en el cuidado de personas con problemas mentales y en la carencia de un lugar así en esta ciudad, respondió que "en lo que es infraestructura de profesionales, el otro día mantuvimos una audiencia con el director provincial de Salud Mental y Adicciones, donde determinamos que son bastante parecidas las condiciones existentes en ambas ciudades".
Al mismo tiempo dejó en claro que "si bien Gallegos cuenta con un Centro de Día, es solo eso, no un manicomio ni un internado".
Más adelante hizo saber que "Franklin está en condiciones de ser dado de alta para que sea ubicado en un lugar de sociabilidad, llámese casa, pensión, hogar de día, hogar sustituto u hogar de abrigo, y a eso lo tiene que decidir el equipo interdisciplinario a cargo".

"NO SE LO PUEDE ANULAR COMO PERSONA"
En este punto, reiteró que "va a poder vivir en sociedad y hacer lo que pueda hacer. No necesariamente deberá estar alojado en el Hospital Zonal de Caleta. A ello lo determinará el equipo interdisciplinario que designe dicho nosocomio".
"Yo me hago cargo de la decisión y realmente no ha sido fácil. Entiendo la sensibilidad que provoca la presencia de él en Caleta, pero hay un montón de otras consideraciones que debo tener en cuenta como funcionario judicial", acotó.
"Su situación de salud mental no lo puede anular como persona -agregó- y es por ello que puede decidir vivir en cualquier ciudad del mundo y para contenerlo están el Estado, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Defensa, el organismo de revisión y los profesionales de Salud Mental".
"El exige desde hace un año y medio ir a Caleta y yo estoy entrampado porque es una decisión de una persona y eso se debe respetar, a menos que lo anulemos como persona y digamos que Franklin no es persona y merece la pena de encierro. Es algo que no tiene nada que ver con la legislación vigente y yo estaría con más responsabilidad de no acceder a la petición que de hacerlo", añadió.
Más adelante, sostuvo que "son varias audiencias las que hemos mantenido en este último tiempo con intervención de equipos interdisciplinarios y la presencia permanente de profesionales de Salud Mental y de organismo de revisión".