Esta tarde zarpa el buque que tratará de hallar al submarino
A más tardar esta tarde, cuando se registre la segunda alta marea, el buque "Seabed Constructor" zarpará desde el puerto de Comodoro Rivadavia en búsqueda del submarino ARA San Juan desaparecido hace casi diez meses en las profundidades del Atlántico, frente a las costas chubutenses. Llevará a bordo a tres veedores de la Armada y a cuatro familiares de la tripulación desaparecida.

El navío de 105 metros de eslora, equipado con helipuerto, grúas, lanchas, un sofistifcado laboratorio informático y ocho drones submarinos (AUV), además de otros sofisticados dispositivos, es el más moderno que en el existe en el mundo para búsquedas subacuáticas.

Se desplaza con bandera de Noruega ya que su base de operaciones se encuentra en ese país escandinavo donde también fue construido en 2014.

Poco después del mediodía de ayer amarró en el puerto comodorense generando una gran expectativa entre la comunidad, como ocurrió a fines de 2017 cuando otros navíos y aeronaves de diferentes países tomaron a esta ciudad como centro neurálgico para la primera etapa de la búsqueda que adquirió connotaciones internacionales.

El “Seabed Constructor” llegó procedente del Ciudad del Cabo (Sudáfrica), donde recaló luego de que la empresa estadounidense Ocean Infinity decidiera suspender la búsqueda del avión de Malasya Airlines desaparecido hace cuatro años en el Océano Indico.

La empresa decidió direccionar su operatividad hacia el hallazgo del submarino argentino, lo cual –de concretarse– le reportaría un pago de 7,5 millones de dólares.

Parte de su tripulación de recambio arribó al aeropuerto local en vuelo comercial a las 20.35 del miércoles, al igual que siete veedores argentinos, tres oficiales de la Armada Argentina y cuatro familiares de los submarinistas desaparecidos.

Todos se embarcaron ayer por la tarde en la imponente nave y se estimaba que zarpará esta tarde, cuando se registre la segunda marea alta de la jornada y no se descarta que también esté presente en ese momento el ministro de Defensa de la Nación, Oscar Aguad.

SENTIMIENTOS

ENCONTRADOS

Los familiares son Luis Tagliapietra (padre del teniente de corbeta Alejandro Tagliapietra), Silvina Krawczyk (hermana de la jefa de armamentos y única mujer a bordo, teniente Eliana Krawczyk), José Luis Castillo (hermano del cabo principal del área Inteligencia Naval. Enrique Castillo) y Fernando Arjona (hermano del cabo principal maquinista Alberto Arjona).

Los mismos fueron recibidos en la estación aérea por una de las abogadas querellantes en la causa penal que se tramita en el Juzgado Federal de Caleta Olivia, Sonia Kreischer, y el administrador del puerto local, Favio Cambareri, siendo El Patagónico el único medio periodístico que se hallaba presente.

Además pudo saberse que Cambareri dispuso que los familiares se alojaran en un hotel céntrico porque la Armada solo les había reservado un albergue en un instituto educativo privado.

El grupo evidenciaba encontrados sentimientos de expectativa y esperanza, en medio del dolor que los embarga por la desaparición de sus seres queridos.

Krawczyk y Arjona se excusaron en esos momentos de formular declaraciones, pero sí lo hicieron Castillo y Tagliapietra, quienes al igual que otros familiares realizaron un acampe de 52 días en Buenos Aires, hasta lograr que el gobierno nacional aprobara una segunda licitación internacional para reanudar la búsqueda del ARA San Juan.

LA ESPERANZA DE

PODER HALLARLO

Castillo dijo que no podía describir lo que personalmente sentiría si en las pantallas de los equipos informáticos del buque llegara a ver la figura de submarino desaparecido con 44 tripulantes a bordo el 15 de noviembre del año pasado. “Creo que será un momento emocionante, pero también triste y seguramente nos abrazaremos los cuatro pensando en todos los demás familiares” admitió.

Su hermano Enrique era un suboficial que revistaba en el área de Inteligencia Naval y hacía su primer viaje en el ARA San Juan. La última vez que se vieron personalmente en Mar del Plata lo único que le contó fue que su misión estaba relacionada con la custodia de las aguas nacionales en lo que hace a observación de buques pesqueros.

“Después hablamos por teléfono cuando estaba por zarpar desde Ushuaia y nada más. Ahora todos estamos pidiendo a Dios que nos ayude en la búsqueda”, acotó Castillo.

Por su parte Tagliapietra, quien también es otro de los abogados querellantes en la causa penal, contó que el grupo de los cuatro que abordaría el buque de Ocean Infinity fue elegido por votación de todos los familiares.

“Hoy todos estamos más unidos y esperamos trabajar en equipo con los veedores de la Armada, en tanto que la gente de Ocean Infinity nos expresó la gran disposición que tienen de encontrar al submarino” relató, indicando además que se buscará en zonas preestablecidas por referencias de las últimas comunicaciones y presuntos contactos que registraron sonares de varios navíos de superficie.