Gastón Rivarola compartió conversaciones con personas que dejaron de asistir a sus clases por problemas económicos. “Es una cadena”, escribió al reflejar una situación que, según contó, empezó a repetirse en los últimos meses.
La publicación de Gastón Rivarola expuso una escena que, según asegura, nunca había vivido en más de una década dando clases de entrenamiento. El profesor compartió capturas de mensajes enviados por alumnos que le avisaban que dejarían de asistir porque ya no podían afrontar el costo de la cuota.
“11 años que me dedico a dar clases de entrenamiento y es la primera vez que veo esto”, escribió junto a las imágenes, donde distintas personas explican situaciones económicas que terminaron afectando incluso actividades vinculadas al bienestar y la salud.
En los mensajes aparecen alumnos que hablan de sueldos que no alcanzan, descuentos salariales, gastos imprevistos y problemas bancarios. Algunos intentan justificar la ausencia con incomodidad; otros directamente cuentan que tuvieron que reorganizar prioridades.
“Calculé mal mi sueldo”, escribió una mujer. Otra le explicó que estaba “para atrás” y que ese mes no llegaba a pagar. También hubo quienes contaron que destinaron el dinero a gastos médicos o necesidades del hogar después de haber cobrado.
Una de las conversaciones refleja además el impacto emocional de la situación. “Esto es mi cable a tierra”, le dijo una alumna al entrenador mientras le avisaba que probablemente tendría que dejar las clases.
Rivarola resumió la escena con una frase que acompañó la publicación: “Cuando digo que es una cadena me refiero a esto”. Según dejó entrever, el deterioro económico empieza a sentirse también en actividades que muchas personas sostenían como espacio de contención, recreación o rutina personal.
La publicación rápidamente generó repercusión y comentarios de usuarios que relataron experiencias similares en distintos ámbitos.
