A dos días del inicio del juicio por el crimen de Matías Suárez balearon la casa de sus padres

La casa de la familia de Matías Suárez, el joven asesinado el 3 de agosto del año pasado, fue baleada ayer a las 4:35 en sus paredes y ventanas, a dos días de que comience el juicio oral y público al que llegará como acusado del crimen Joaquín Suárez, primo de la víctima. Mañana comienza el debate. Desde ayer la familia tiene custodia policial en su vivienda. Ya habían sido amenazados en el curso de la investigación. El presunto homicida cumple prisión preventiva luego de estar un mes y medio prófugo de la Justicia.

Además de haber perdido a su hijo el 3 de agosto del año pasado y haber sido amenazados durante el curso de la investigación -ya que su padre y su hermano son testigos principales del Ministerio Público Fiscal-, la familia de Matías Suárez sufrió ayer a la madrugada un ataque a balazos en su vivienda de la calle Luis Pasteur al 2400 del barrio Quirno Costa.
Según informó la policía, a las 4:35 de ayer mientras la familia dormía recibió en su casa una ráfaga de disparos cuyos plomos impactaron en las ventanas y las paredes. En el lugar intervino personal policial de la Seccional Sexta y la Policía Científica.
Aunque no hay autores identificados hasta el momento, se presume que se trató de una intimidación, por lo que la fiscal del caso Camila Banfi, dispuso una custodia policial las 24 horas en el lugar.
Mañana comienza el juicio oral y público donde el Ministerio Público Fiscal buscará que Joaquín Suárez, el primo de la víctima, sea condenado a 13 o 15 años de prisión por homicidio agravado por arma de fuego.
La familia de la víctima ya había sido amenazada en el curso de la investigación y ahora fue blanco de otra intimidación.
Mientras el presunto asesino se encontraba prófugo, María, la madre de la víctima había denunciado en dialogó con El Patagónico que había hasta personal policial ocupando la vivienda de la familia del homicida.
Esa vivienda está ubicada frente a las víctimas del homicidio. "Ahora hay policías viviendo ahí, por supuesto que ellos mismos lo ocultan, demoraron todo, los allanamientos y todo", reclamaba en esa oportunidad la mujer.
Un mes y medio después del homicidio, Joaquín Suárez se entregó en la Oficina Judicial con un abogado particular. La Brigada de Investigaciones tenía datos de que se encontraba en Bahía Blanca en la casa de un familiar.

EL HOMICIDIO

El 3 de agosto de 2016, Matías Ezequiel Suárez (26) se convirtió en la novena víctima de homicidio de ese año en Comodoro Rivadavia y su propio primo, identificado como Joaquín Suárez (24), fue señalado por testigos como el autor material.
Esa tarde de miércoles Matías salió a la vereda de su casa de la calle Pasteur para despedir a un amigo y fue ultimado de un disparo en el rostro.
Su primo, con quien mantenía diferencias, llegó a su vivienda -que se encuentra enfrente de la de su primo- a bordo de un Peugeot 206, junto a su madre.
De acuerdo al relato fiscal, según testigos la mujer descendió y detrás lo hizo Joaquín Suárez quien extrajo un revólver, le dijo unas palabras a Matías y luego le apuntó a la cabeza para asestarle el disparo. La bala ingresó a la altura del maxilar izquierdo y salió por el otro lado del rostro.
Matías se mantuvo consciente por un rato y alcanzó a alertarle a su amigo que el atacante había sido su primo y que se llamaba Joaquín Suárez.
Al escuchar la detonación salieron a la calle el padre del herido y el hermano de la víctima. Mientras, Joaquín Suárez se subió al vehículo en que había llegado y escapó.
Matías fue cargado por sus familiares en el vehículo de su padre y lo trasladaron de urgencia hasta la guardia del Hospital Regional. Había perdido abundante sangre y los médicos hicieron todos los esfuerzos para reanimarlo, pero alrededor de las 18 se confirmó su fallecimiento.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico